La marca de Cromañón

Por: Ricardo Roa

Hoy se dictará sentencia por Cromañón. Una duda está incrustada en los padres de los chicos muertos: ¿habrá finalmente Justicia? Y se justifica: el temor a la impunidad es permanente en la Argentina.

A último momento, el grupo Callejeros decidió ir a los Tribunales. No pensaba dar la cara a pesar de que apenas unos días atrás actuó en Olavarría. Omar Chabán, con su halo místico profundizado en la cárcel, también le verá el rostro a los padres de las víctimas.

La tragedia de Cromañón fue propiciada por la irresponsabilidad de los organizadores, la desidia y la corruptela de quienes debían controlar y la irracionalidad de los que lanzaron bengalas en un local cerrado como un divertimento. Correspondencia fatal entre la ineficacia, el desprecio a la vida y la falta de protección entre los unos y los otros que nos mata y que mata.

Después de Cromañón cambiaron muchas cosas. Paradójicamente mejoró la seguridad en los lugares públicos. Subió el umbral del alerta. Hay más mecanismos de prevención de accidentes. Y no es poco. El espacio público es el escenario de la vida social.

Familiares y amigos de los chicos muertos realizaron una vigilia que fue también una oración por un fallo justo. Pero tras ese desplazamiento desde el santuario que levantaron en Once hacia la Justicia no habría ahora ningún justificativo para continuar cerrando el tránsito. Sería justamente un símbolo y un signo de respeto hacia el espacio público. Cuando los dramas se procesan en los Tribunales ¿cuál es el sentido de seguir cortando calles?

Los padres aguardan el fallo con comprensible ansiedad. Podrá aliviarlos. Pero llevarán la marca de la tragedia durante toda la vida.

Comentá la nota