Ya no son mis Maradonitas

Ya no son mis Maradonitas
Diego quedó decepcionado con el nivel de sus jugadores. Hasta Messi y Agüero cayeron en la volteada. Caliente, piensa en llamar a más jugadores locales. Ay.
Todos los jugadores están en discusión. La frase ahora cambió: es el Mundial y once más".

A Maradona la tercera derrota consecutiva lo enojó. Y en caliente buscó responsabilidades en los otros. Rebelde sin causa, toreó a los periodistas por una crítica que en realidad no ha sido despiadada con él. Pero su verdadero malestar pasó por el rendimiento de los jugadores. Se decepcionó y, aunque jamás lo reconozca, tampoco lo llenó que no se los viera tan afectados. Quizá por cuestiones generacionales, testigos cuentan que los grandes estaban más golpeados que los chicos del plantel. El Diego jugador tal vez se iba llorando y con el celular apagado.

El bajón futbolístico fue lo que provocó la decisión de repensar la próxima convocatoria. Si no cambia cuando le bajen las revoluciones, Maradona piensa en llamar más jugadores del fútbol local y disminuir el malón que viene del exterior (la lista debe conocerse en 15 días). "Me di cuenta de que tengo opciones, que los de la Argentina sirven. Quizá nos clasificamos al Mundial con los de acá mezclados con los de Europa", deslizó el entrenador en Asunción. Siente que puede ser un mensaje y que jugadores con menos flashes pueden garantizarle más hambre. Por eso la reformulación de la frase maradoniana.

Fue una noche difícil para el cuerpo técnico. A las ocho de la mañana alguno todavía estaba despierto. Y el todos los jugadores en discusión es exactamente eso: todos. Diego defendió a Messi después de los dos partidos, pese a que internamente sintió que no rindió, que le costó horrores en el pie a pie con los paraguayos. "Aun con lo poco que pudo hacer, a Messi hay que apoyarlo", deslizó ante los grabadores. Como todo el mundo, vio que fue "poco" lo que pudo hacer Leo. Otra figura que lo decepcionó fue el Kun Agüero, su 9 con Paraguay (y pareja de su hija menor): ve que está lejos del que juega en el Atlético de Madrid. Del que él arenga por teléfono bastante seguido e inicialmente pensaba titular contra Brasil. Y siguiendo el orden de estrellato, el propio Mascherano no es el que Diego seguía desde afuera. En Rosario jugó tan mal como en La Paz; en Paraguay empujó un poco, aunque provocó la roja de Verón con su pase horizontal.

Tan enojado estaba Diego que cranea darles más lugar a los Palermo y Schiavi. Espacio que les quitará a jugadores hechos afuera. Tal vez se termine el ciclo de algún staff permanente. Y es probable que no lleguen más figuras con pocas posibilidades de sumar minutos en cancha. La idea es que en vez de tener futbolistas con mala cara, se sume gente del fútbol local. Por citar un ejemplo cualquiera: en esta citación Lisandro López no jugó un minuto. Diego siente que es momento de meter un maradonazo. Son días decisivos, que desde afuera recuerdan al Repechaje del 93, cuando Grondona metió mano y modificó la conformación del plantel. Uno de los citados fue un tal Maradona... El presidente de AFA el miércoles estuvo en el vestuario para darle tranquilidad al DT.

"No se puede perder así con Paraguay, un equipo que en el Mundial no pasa la primera ronda, no puede ser", repitió palabras alguien en el vestuario. La bronca se potenció porque no es Brasil: Argentina fue un equipito contra un rival que no es una potencia.

Messi, Agüero y Mascherano no faltarán en la próxima lista, por supuesto. Pero la doble fecha les bajó el rango. Ya no son los maradonitas de Diego.

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