El manual de artimañas que reviven la sospecha del fraude.

Un informe revela los mecanismos más frecuentes para alterar la voluntad de los votantes.
Con todos los padecimientos electorales de octubre de 2007 aún frescos, el profesor de periodismo y democracia Fernando Ruiz, de la Universidad Austral, redactó un informe sobre aquella jornada de largas colas, confusión y "un clima extraordinariamente tenso".

Lo escribió, dijo, con la esperanza de que se pudieran "mejorar" sus procedimientos. Un año y medio después, se anticipa otro día complicado y con demasiada sensibilidad ciudadana ante los riesgos de un eventual fraude.

La Cámara Nacional Electoral y el Gobierno agudizaron esos temores al cruzarse con acusaciones sobre sus responsabilidades antes, durante y después del proceso electoral. El propio candidato opositor Francisco de Narváez agitó el fantasma del fraude como la única explicación posible si lo derrota Néstor Kirchner.

Sin embargo, un "fraude" a la usanza de los años 30 es hoy inviable, coincidieron miembros de la Cámara Electoral, referentes de los partidos políticos y de ONG ante la consulta de LA NACION. Sí pueden registrarse "delitos electorales" que sólo podrían definir las elecciones en un escenario de extrema paridad. Estas son algunas de esas "artimañas".

Antes de la apertura

* Manipulación de autoridades: el presidente es la única autoridad de cada mesa, por lo que se busca que sean independientes. Y el partido que coloque personas afines en esas funciones puede controlar los comicios. La práctica continúa en algunos partidos del conurbano. Se logra con la manipulación de los telegramas que notifican la designación como autoridad de mesa o la colocación de gente propia en el primer lugar de la fila para que, ante la ausencia del presidente designado, asuma en su reemplazo.

* Robo de boletas: antes o durante los comicios, si el robo es continuo, tarde o temprano el partido se quedará sin boletas para reponer el robo. En 2007, Roberto Lavagna y ARI denunciaron "un faltante sistemático de boletas". Ahora, la gente de De Narváez afirma que el kirchnerismo hizo correr el rumor de que pagará $ 2 por boleta robada. Aunque sea falso, temen que el simple rumor aliente la desaparición de boletas del cuarto oscuro.

Durante la jornada

* Voto cadena: con su connivencia o en un descuido del presidente de mesa, el puntero obtiene un sobre ya firmado por esa autoridad. Lo llena con una boleta de su candidato y se lo entrega al primer votante que debe meterlo en la urna y entregarle a cambio el sobre vacío que recibió en la mesa cuando presentó su documento, con lo que posibilita el segundo eslabón de la cadena. Para el director nacional electoral, Alejandro Tullio, es un "mito urbano" porque resulta imposible comprometer a tantas personas sin que surja el escándalo. Desde Unión Pro sugieren a sus fiscales que lleven cuatro o cinco lapiceras de distintos colores y cada cinco o diez votos cambien la lapicera con que firman los sobres.

* El acarreo: más rápido, pero menos sofisticado que el anterior, consiste en llevar a votar a los afiliados o a aquellos que responden a un puntero, en remises y vehículos municipales. El riesgo obvio de esta práctica es que el acarreado puede votar a quien sea en el cuarto oscuro. Carrió cree que eso la benefició en el conurbano en 2007.

Durante el recuento

* "Trueque" de boletas: también conocido como "dar vuelta la urna", consiste en aprovechar la falta de fiscales de la oposición en algunas mesas -o incluso escuelas completas- para reemplazar las boletas que se extraen de los sobres durante el recuento con las del candidato propio o, como máximo, dejarlos vacío.

"En 2007 recibimos más de 500 denuncias y consultas. Esperemos que no falten boletas esta vez", dijo a LA NACION Pablo Secchi, director del área de Instituciones Políticas del Poder Ciudadano, que habilitó dos teléfonos para recibir denuncias durante los comicios de mañana: 4331-4925 y 4120-0549.

Trucos

* Votos truchos . Con la connivencia del presidente de mesa y la ausencia del fiscal opositor, sobre la hora de cierre se registra que votaron los empadronados que no concurrieron y se colocan boletas en la urna, todas para el partido propio.

* Electores mellizos . Con documentos de identidad falsos, pero obtenidos al amparo de alguna protección oficial, el infractor vota en nombre de un empadronado real que, si se presenta a votar, será rechazado y, como máximo, podrá radicar una denuncia penal.

* Votos de muertos . Según denunció el secretario de Gobierno de Santa Fe meses atrás, el padrón electoral registraría cerca de 20.000 votantes fallecidos y en condiciones de sufragar. La Nacion publicó anteayer la carta de un lector que informa que en el padrón aparece un familiar suyo fallecido en 1991.

* Certificados de escrutinio . La última chance para cambiar el resultado de la urna depende sólo de la firma del presidente de la mesa. Si nadie impugna lo que informa, puede informar otro resultado a la Junta.

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