Fue El Manosanta.

Julián Olmedo estuvo cargado: figura con 20 puntos, manejó el ritmo de Lanús en la victoria ante Boca.
Lo de Lanús, en muchos pasajes del partido de anoche, emocionó. Con una entrega bárbara, venció a Boca por 93-83 y se escapó del fondo de la tabla, que lo acechaba a un punto y medio. La derrota del domingo ante Quilmes ya quedó en el olvido, al igual que las otras dos seguidas que llevaban los del Sur, que ahora están 3-2 de local en la segunda fase.

En la primer jugada del partido pareció que Boca se lo iba a comer a Lanús. El tremendo tapón de Bortz y la volcada del yanqui en la siguiente jugada hubiesen servido para intimidar a cualquiera. Pero no. Este Lanús, que pareciera hacer milagros cada vez que juega en su casa -allí supo vapulear a Atenas- se despertó y, comandado por Larry Smith, apabulló a su rival. El ex Quimsa metió ¡13 puntos y cuatro tapones! en el primer parcial y dejó a los de Duró abajo por 10. En el segundo se despertó el Xeneize y pareció que la historia cambiaría. Con un parcial de 13-2 se puso 32-31. Pero el Grana volvió a resurgir y complicó a Boca: lo llevó a hacer faltas técnicas (Aguirre) y a cometer el tercer foul a Legaria y Fernández. Ahí apareció Julián Olmedo con ocho puntos seguidos para sellar el 50-44 y al descanso. Estaba cargado...

El tercer parcial de Lanús fue para guardar los videos. Rápido, Olmedo abrió el cuarto con un bombazo y después condujo al equipo a su gusto: cinco asistencias. Santas manos para Lanús, que ese período lo ganó 25-17, y de esos 17 tantos de Boca, 15 fueron vía triples. Menos mal que estaban bien desde el perímetro, sino... El último fue para que el Grana demostrara que podía ganar, aunque gracias a la buena presión de Boca, sólo fue por 10 de diferencia.

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