La mano mágica

La mano mágica
Gaudio se lo dio vuelta a Máximo González y lo cerró con un set lujoso: fue 3-6, 6-3 y 6-0.
La cancha central del Vilas Club estuvo llena, de bote a bote, como no se había visto en toda la semana. Una fiesta de 2.000 personas. Sin espacios vacíos. Es que el plato principal de la jornada prometía tenis de alto vuelo. Y así fue. Gastón Gaudio, todopoderoso, dio vuelta el partido ante Máximo González y lo cerró de manera lujosa: fue 3-6, 6-3 y 6-0. Hoy, en una de las semifinales, el Gato deberá cruzarse con otro de sus amigos, y con quien también comparte programa de televisión en Tenis Pro: Juan Ignacio Chela.

Machi salió a jugar vestido para la ocasión, de celeste y blanco, como si quisiera decir "yo también soy argentino, eh, aliéntenme". De todos modos, el favorito del público volvió a ser el Gato. Los espectadores disfrutaron de un partido de elite. Ambos tiraron golpes exquisitos, drops, globos, voleas.

El tandilense arrancó afilado, se puso 4-0 y, en base a golpes profundos y a los costados, se llevó el primer set. Muchos de sus tiros a las líneas iban tan esquinados que hasta Gaudio se descargó: "Metiste entre 25 y 37 líneas, Machi". Pero de a poco el juego empezó a cambiar. En el segundo set, González se fue quedando sin nafta y el Gato supo aprovecharlo. Le quebró en el sexto juego y emparejó las cosas. Luego, en el tercer set se vio el poderío del campeón de Roland Garros 2004. Goleada 6-0. Gaudio tiró a las líneas, jugó profundo y hasta metió varios saques potentes.

Gastón, que no ganaba tres partidos seguidos desde abril, en el challenger de Túnez, hoy tendrá una buena chance de llegar a la final de esta etapa de la Copa Petrobras, que reparte 75.000 dólares en premios. Por tecera vez chocará con Juan Ignacio Chela (a continuación de la otra semfinal entre Horacio Zeballos y Julio Silva, que arranca a las 11 y va con TV de TyC Sports). El primer cruce fue para Chela en el Masters Series de Miami en 2002. Al año siguiente, en el ATP de Buenos Aires, Gaudio igualó el historial.

Comentá la nota