La manipulación institucional

Por: Ricardo Roa

Buenos Aires tiene autonomía para fijar su propio calendario electoral. Pero hasta que se demuestre lo contrario, es una autonomía formal. El que decide hoy es Kirchner, tal cual acaba de probarse en los hechos.

Una semana atrás, el Senado bonaerense había votado por unanimidad permitir a Scioli convocar a internas en una fecha distinta a la nacional. Era sólo una posibilidad. Y a la vez, una manera de despegar al PJ provincial de la suerte kirchnerista, aunque esto no figurase en ningún lado.

Kirchner montó en cólera no bien se enteró de la maniobra. Llamó a Scioli y al vicegobernador Balestrini, que además preside el Senado y les ordenó meter la marcha atrás. De un golpe Diputados cambió todo y la elección provincial coincidirá con la nacional. El Senado acató.

No fue el único retroceso: también hizo borrar otro artículo que invalidaba las candidaturas testimoniales, igual a las impuestas por él en junio. Y además, le armó otro cortocircuito a Balestrini: se sacó una foto con el ministro de Asuntos Agrarios Franetovich y la hizo difundir por la agencia oficial. Franetovich enfrentó a Balestrini porque pretendía que le den licencia como senador para seguir siendo ministro, algo que prohibe el nuevo reglamento de la Cámara impulsado por el vicegobernador. Anoche se decía que había aceptado finalmente renunciar al Senado.

Otro caso de manipulación institucional ocurre en Santa Cruz. El gobernador Peralta tiene orden de la Corte Suprema de reponer al procurador desplazado por Kirchner en 1995. Y ya no sabe cómo gambetear el fallo. Ahora dice que está "viendo cuál es la mejor metodología" para cumplir¿Qué quiere decir? ¿Que estudia si lo repondrá de a poco o en parte? Cualquier paralelo con el método K no es pura coincidencia.

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