Manipulación sin cosmética

Por: Ricardo Roa

Brasil entró en recesión técnica en el primer trimestre pero con tendencia a recuperarse hacia el segundo semestre y cerrar 2009 en signo positivo. El ministro de Hacienda le adelantó la noticia a Lula y luego todo fue hecho público. Primera conclusión que no debería sorprender a nadie: Brasil no oculta el estado de su economía ni las cifras.

Aquí, en cambio, todo el mundo ve la retracción salvo el INDEC de Moreno, que insiste en que el país sigue creciendo. Segunda conclusión que no sorprende a nadie: el organismo manipula los datos. La diferencia que sigue es la actitud del poder político frente a la realidad: nada novedoso, tampoco, es que pretenda escamotearla.

Es tan obvio lo que hace Moreno que a esta altura insulta la inteligencia de cualquiera. Dice José Antonio Ocampo, ex presidente de la Cepal y profesor de la Universidad de Columbia: "No conozco otro caso de manipulación estadística en la historia como la del INDEC" (ver Comparan el manejo del INDEC con los de Pinochet).

Convertido ahora en controlador también del balance comercial, Moreno pretende imponer la insólita regla de que nadie puede importar si no exporta por igual valor. Como si fuese posible articular cadenas de exportación en cualquier sector y de un día para el otro. La verdad es más simple: está tratando de reducir los dólares que se van en las importaciones, en un país sin crédito externo y dependiente del superávit.

En la volteada caen importaciones imprescindibles. Aunque el derrumbe mayor, entre 29% y 40%, está asociado al ciclo productivo y a la inversión: bienes intermedios, piezas y máquinas. Otra evidencia de la recesión que se niega ¿Habrá llegado la hora de que Moreno también meta mano en estos datos del INDEC? En cualquier momento terminará por intervenirse a sí mismo.

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