Maniobra financiera de Jaque para destrabar el plan de vivienda

Maniobra financiera de Jaque para destrabar el plan de vivienda
Modificó el proyecto de ley para evitar el endeudamiento de la Provincia. El Banco Nación emitirá un bono para obtener los fondos y las garantías serán las hipotecas de las casas. El cobismo se opone e hizo su propuesta.
El Gobierno busca el aval legislativo para sustentar un ambicioso plan de viviendas y para ello realizó una gran ingeniería financiera y cambió sustancialmente el proyecto de ley. Las construcción de 7.700 casas es el objetivo y para lograrlo dejó de lado el "empréstito" con la Anses -por $ 650 millones- y ahora habla de conseguir los fondos por medio de un fideicomiso.

"En esta propuesta que estamos elevando no implica un endeudamiento de la Provincia", aseguró Raúl Mercau, ministro de Producción.

Con este proyecto se descarta la emisión de un título público por parte del Estado garantizado con coparticipación. En cambio, entra en juego una fiducia de la cual saldrán fondos necesarios para ejecutar el plan. Esto es así porque será Nación Fideicomisos (unidad de negocios del Banco Nación) quien emitirá el bono que se colocará en el mercado.

La otra diferencia es que ahora las garantías serán aportadas por las hipotecas de las casas a construir, convirtiendo a los adjudicatarios en los principales deudores y la Provincia no podrán sus recursos como prenda.

Con esta movida el oficialismo trata de sortear el cerrojo legislativo ya que no necesita los dos tercios de las dos Cámaras para aprobar el proyecto, y contrarresta la embestida cobista que criticó el posible crédito aduciendo que embargaba a la Provincia por los próximos 25 años.

En contrapartida desde el Frente Cívico Federal se abocaron de lleno a defender la propuesta que surgió del senador Guillermo Amstutz, que emplea recursos existentes en las arcas provinciales para realizar la misma cantidad de viviendas. La clave es estirar la curva de inversión para evitar cualquier tipo de endeudamiento.

"Quieren hacer en dos años lo que no hicieron hasta el momento" reprochó el lasherino.

Por este motivo es que mañana promete ser un verdadero hervidero la Cámara de Diputados, cuando se crucen los planes de viviendas propuesto por el Gobierno y el cobismo.

El plan oficial

La idea original del Gobierno -altamente resistida por el interbloque coborradical- apuntaba a un préstamos de la Anses, el cual se garantizaba con los fondos que recibe Mendoza del Fonavi, más un aporte extra que salía de la coparticipación y de las regalías.

El nuevo plan consiste en crear un fideicomiso por medio del Banco Nación para conseguir los ansiados $ 650 millones, pero ahora la garantía son las hipotecas. Por medio de este mecanismo los adjudicatarios son los que devuelven el dinero y en segunda instancia, si la tasa de recupero cae a más de 30% (hoy está en 82% afirman en el Gobierno) se compensa con el Fonavi, que son los subsidios nacionales para viviendas.

"Es un instrumento financiero por el cual se crea un fideicomiso de manera de poder hacer líquidos los fondos provenientes de las hipotecas", destacó Mercau. El ministro aclaró además que "lo que se hace es apartar un activo para cumplir con ciertos puntos específicos. En este caso el activo es el flujo futuro que se cobrará con las hipotecas. Esto se hará a través de Nación Fideicomisos".

Para capitalizar inicialmente el fideicomiso, el proyecto contempla la emisión de un "valor representativo de deuda (VRD) -un bono- a un interés de 15,5% el primer año, y luego de 10%". En caso que el mercado tome sólo una parte de los títulos, el remanente será absorbido por la Anses.

En cuanto al rol que asumirá el IPV, será de ente ejecutor con un perfil estrictamente recaudador. "El recupero que se produce con las cuotas mensuales va destinado al fideicomiso. Por eso el que no pague se lo desaloja o se ejecuta la hipoteca", remarcó Francisco Pérez, ministro de Infraestructura.

Con este proyecto, aseguran en el Gobierno, se adelanta y agiliza la construcción de 7.700 viviendas con un plazo de ejecución de 10 meses por operatoria. Además de generar 11.500 empleos directos y 51.590 empleos indirectos en todo el territorio mendocino.

El proyecto opositor

El senador cobista Guillermo Amstutz junto a los diputados Amalia Monserrat y Roberto Blanco presentaron ayer una alternativa de financiamiento para construcción de barrios. Con una diferencia bien marcada con el proyecto inicial del oficialismo: no requieren endeudamiento de ningún tipo para llevarlo adelante.

El secreto es la redistribución de recursos que tiene la Provincia en caja y una modificación en la curva de inversión que estira los plazos a 5 años, a razón de 1.100 viviendas entregadas cada 12 meses.

Para alcanzar la meta proponen: destinar la plata prevista para pagar intereses en caso de emitir deuda pública, usar un porcentaje de los $ 90 millones que cuenta Mendoza por las retenciones a la soja, echar mano al recupero por las cuotas mensuales, más los recursos del Fonavi. Como excepción para el primer año, usar un crédito puente de $ 50 millones del Fondo de la Transformación y Crecimiento.

"Tenemos un plan certero que permite construir las mismas 5.500 viviendas más las 2.200 que están en ejecución", dijo Amstutz para quien los cambios al proyecto oficial son "maquillaje".

Comentá la nota