Manfred escapó a donde se suponía, EE.UU.

El ex prefecto Manfred Reyes Villa habló ayer desde Miami. Tiene 19 denuncias por malversación de al menos 12,5 millones de dólares durante su gestión al frente del departamento de Cochabamba. El alega ser un perseguido político.
"Morales ha dicho de mí: lo quiero preso a como dé lugar", dijo el ex candidato presidencial Manfred Reyes Villa desde Miami, donde acusa al gobierno de Bolivia por "persecución política". En este país, el ex prefecto de Cochabamba tiene 19 denuncias por malversación de al menos 12,5 millones de dólares durante su gestión al frente de ese departamento. Desde el Palacio Quemado aseguraron que el presidente nunca ordenó perseguir a Reyes Villa y aclararon que las tres órdenes de detención contra él fueron emitidas por la Justicia. También exigieron al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, que entregue al prófugo a la Interpol. Y pidieron a la Corte Suprema de Justicia que solicite la extradición del ex candidato, como hizo con el ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, con estatus de "refugiado" en EE.UU. por la matanza de 65 personas.

"Lamentablemente, tuve que dejar Bolivia porque, más que tener pendiente un caso judicial, tenía pendiente una persecución política contra mi persona", dijo Reyes Villa al diario El Nuevo Herald, de Miami. Así terminó un mes de especulaciones sobre el paradero del ex capitán. En este lapso, Morales indicó que el segundo en las elecciones del 6 diciembre ya estaba en Estados Unidos. Desde su partido, Plan Progreso Bolivia-Convergencia Nacional (PPB-CN) reiteraron que el líder se encontraba en Bolivia. Ante la evidencia de que se había ido, sus voceros sostuvieron que se encontraba "a buen recaudo" y desafiaron al Ministerio de Gobierno para que lo ubicara.

"Buen recaudo significaba Miami", dilucidó ayer el ministro de Defensa, Walter San Miguel, quien transmitió el sentimiento oficial por la confirmación de que Reyes Villa no está en el país. "Lo primero que salta a la vista es una confesión directa de Reyes Villa respecto de su actitud delictiva al haber huido de la Justicia boliviana, por si todavía quedaba alguna conjetura, por si algún vocero de Reyes Villa aún intentaba confundir a la gente". Y agregó que "al parecer, el señor Reyes Villa no sabe que el arraigo de un ciudadano no es una decisión del Poder Ejecutivo ni del presidente de la Nación, sino de una autoridad jurisdiccional judicial, ni siquiera del Ministerio Público".

En noviembre pasado, en plena campaña presidencial, se ordenó el arraigo del ex prefecto porque se suponía que podía abandonar el país, como finalmente hizo. Por faltar a declarar en varias de las causas que se le siguen, la Fiscalía cochabambina emitió tres órdenes de detención en su contra. Las dos primeras fueron firmadas por el fiscal Mauricio Julio Quintana, sobrino del ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana.

"Tenemos un monarca que quiere ser dueño de la vida de los bolivianos y sigue los designios de (Hugo) Chávez y de Cuba", dijo Reyes Villa al Nuevo Herald. En EE.UU. se suma a la lista de ex funcionarios públicos bolivianos perseguidos por la Justicia, como Sánchez de Lozada y Carlos Sánchez Berzaín, su ministro durante la masacre de octubre de 2003.

"Exhortamos al gobierno de Obama a que deje de recibir a esta gente y los ponga a disposición de la Interpol. Pero si eso no se da, tiene que haber todo ese proceso judicial de extradición, como se lo ha hecho en los casos de Sánchez de Lozada y Sánchez Berzaín." Desde la embajada de EE.UU. informaron que aún no recibieron "ninguna comunicación oficial" del gobierno boliviano para conocer en qué situación reside Reyes Villa en ese país. El gobierno no descuenta que esté en trámite declararlo "refugiado", tal como a los funcionarios implicados en la matanza de la Guerra del Gas.

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