El mandato venció, por lo que se deberá convocar a elecciones

| Jiménez, secretario adjunto de la lista Celeste, sostiene que su sector se mantiene administrativamente al frente de la organización.
El entramado judicial se extiende en el tiempo, no así el mandato gremial en cuestión. Efectivamente, el martes 5 expiró la gestión sindical de cuatro años que se disputan en los tribunales los dirigentes Osvaldo "Cacho" Acosta y Modesto Suárez.

La pulseada entre los referentes de distintos sectores comenzó en 2005. Precisamente, el 20 de diciembre de ese año se concretaron las elecciones, cuyo resultado aún hoy se discute en la Justicia. En aquella contienda, la lista encabezada por Acosta ("Azul y Roja") obtuvo 111 votos más que la nómina del entonces oficialismo (Celeste), liderada por Suárez (930 votos contra 819 sufragios de su inmediata seguidora). "Vamos a recuperar el respeto y la dignidad de los municipales", había dicho Acosta, mientras festejaba su triunfo. No obstante, el cambio de mando no se concretó, ya que los seguidores de Suárez interpusieron una acción de amparo electoral.

A comienzos de enero de 2006, el Ministerio de Trabajo de la Nación, mediante una resolución, avaló el triunfo de Acosta. Sin embargo, Suárez y sus seguidores desconocieron esa resolución.

Agresiones físicas

La crisis incluyó, además de las presentaciones judiciales, hasta agresiones físicas entre los sectores en pugna. Los hechos más graves sucedieron el 25 de julio de 2006, cuando se produjeron duros enfrentamientos entre ambos. Esa tarde, una caravana de seguidores de Acosta, en la que se encontraban dirigentes de otros gremios, llegaron hasta Congreso al 900, donde se encuentra la sede del Sindicato de Obreros y Empleados Municipales (SOEM). Dentro del edificio, los simpatizantes de Suárez se atrincheraron. A pesar del intento de los de afuera, no pudieron ingresar. Un manifestante del grupo de Suárez, desde el balcón del edificio, disparó una bomba de estruendo, lo que fue respondido de la misma manera. Finalmente, la Policía reprimió duramente y dejó un saldo de varias personas heridas, entre uniformados y manifestantes.

Como el mandato en pugna ya culminó, en el entorno de Suárez entienden que desde el Ministerio de Trabajo de la Nación se debería dictar una prórroga administrativa, para que el dirigente continúe al frente del gremio hasta tanto el organismo nacional designe a un delegado normalizador, que sería el responsable de convocar a elecciones para la renovación de autoridades. En ese sentido, el dirigente Eduardo Jiménez (secretario adjunto de la lista oficialista) está convencido de que cuentan con todas las atribuciones para dirigir los destinos del SOEM. "A partir de este fallo, la Justicia nos debe restituir, porque rige la resolución del Ministerio de Trabajo de febrero de 2006, que nos confiere el manejo administrativo del gremio. Ahora el otro sector debe desalojar el gremio. A los trabajadores les digo que nosostros somos sus representantes", sostuvo.

Jiménez, además, adelantó que la comisión directiva convocará de manera inmediata a elecciones. Ese proceso, estimó, demandará unos 90 días.

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