Mandaron al archivo las denuncias de Ledesma

La Justicia Federal decidió mandar al archivo las denuncias que el comisario Hugo Ledesma hizo sobre la supuesta complicidad de algunas autoridades policiales con el negocio de la prostitución en nuestra provincia. El expediente avanzó poco y nada: la propia fiscal Marta Odasso decidió que no había pruebas suficientes que justificaran el impulso de una acción penal.
Ayer, Ledesma no quiso hacer declaraciones sobre el tema: "Desconozco totalmente, no he sido notificado...", dijo ante la consulta del programa radial "Plan B". "No doy ninguna opinión porque no conozco totalmente, habiendo una Justicia de por medio, hasta no ser notificado no puedo hacer nada", insistió.

De acuerdo con lo que pudo saberse ayer de fuentes judiciales, la investigación de Odasso habría desechado las afirmaciones más graves que hizo Ledesma, quien también las hizo públicas a través de distintos medios, y antes que en ningún otro a través del diario porteño Página/12.

Entre esos dichos de Ledesma, se incluyó especialmente la aseveración de que un allanamiento supuestamente ordenado por la Justicia en un cabaré de Toay había sido "frenado" por la subjefatura policial a cargo de Juan Domingo Pérez. Según la fiscal, en la fecha indicada no existió ninguna orden en ese sentido.

"Yo no seguí la investigación porque confié en la Justicia, presenté pruebas y di mi testimonial, no tengo por qué seguir una investigación porque para eso está la Justicia", repitió ayer Ledesma. E insistió: "Yo lo que dije públicamente lo ratifico y lo justifiqué. De ahí en más no tengo más nada que decir".

Ante la consulta respecto de si recibió amenazas desde entonces, aclaró: "No he sido molestado para nada. Ha seguido todo su camino natural". Y sobre la tarea de la fiscal Odasso sólo dijo: "Me enteré que iba a tomar testimonio a algunas personas que había citado, pero no soy quién para juzgar su conducta...".

Ledesma había apuntado alto: no sólo involucró las decisiones del jefe policial Ricardo Baudaux, sino que también interpretó que los ex ministros del área Juan Carlos Tierno y Rodolfo Gazia no podían desconocer la situación. Tierno fue a declarar "espontáneamente". No lo hicieron los jefes policiales.

Según el comisario, sufrió trabas en investigaciones que quiso hacer en los años 2003 y 2004. Ledesma fue jefe de Migraciones de la Policía. Contó que le quitaron vehículos para hacer tareas de inteligencia y operativos en horario nocturno y que desapareció una computadora en la que había datos fundamentales. Reveló, además, que fue trasladado -como castigo por sus quejas y planteos- al puesto policial de Cuchillo-Co.

Entre otras cosas, Ledesma también contó que la propietaria de un burdel era avisada de los controles que él ejercía. En la Fiscalía hizo otra denuncia en la que planteó que resultaba sencillo comprobar que en la esquina de Luro y Téllez había una red de trata, incluso con la presencia de menores de edad. "Se hizo una investigación recientemente y se detectó que había gente ejerciendo la prostitución, pero no se pudo comprobar que eran explotadas. Eran todas mayores de edad", dijeron fuentes judiciales.

Comentá la nota