En la mañana de este miércoles, y tras gestiones de la diputada provincial Alicia Tabarés, los preadjudicatarios del barrio Acupo III escucharon respuestas por parte del Instituto Provincial de la Vivienda (IPV). Las promesas indican ahora que el barrio p

En consonancia con una protesta a nivel nacional, los empleados de las AFJP de Olavarría se concentrarán hoy a las 18, frente al Municipio. Argumentan que el Estado no logró derrotar al campo y que por eso quiere "confiscar" la "propiedad de nuestros ahorros previsionales".
Cuentan que suman entre 40 y 50 empleados de las diferentes administradoras en el régimen de capitalización. Ayer, a las 18.30, se reunió una veintena de ellos en la sede de Unidos, una de las AFJP instaladas en Olavarría, en un encuentro en el que se plantaron firmemente contra el proyecto de ley del Gobierno que apunta a la conformación de un único régimen público denominado Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA).

En la reunión, concretada en España y General Paz, definieron realizar hoy a las 18 una protesta en las puertas del Palacio San Martín a la que no sólo se convocaron ellos como empleados de AFJP sino que citaron a jubilados del sistema privado, afiliados y también a otros sectores sociales, con particular énfasis "a la gente del campo". Ya se establecieron contactos con la dirigencia ruralista. Puntualmente, la concejal Carola Patané, que según aclaró no estaba allí en calidad de edil sino como empleada de una administradora, anunció que había dialogado sobre el tema con Norma Urruty, presidenta de la Sociedad Rural de Olavarría. Y agregó que el sábado podría concretarse un encuentro en el auditorio ruralista con el diputado nacional Rubén Lanceta para abordar el tema y buscar su apoyo.

Se escucharon palabras de enojo, miedos por la posible pérdida del trabajo y encendidas críticas a Cristina Fernández de Kirchner. "Nosotros tenemos un doble motivo. Trabajamos en el sistema pero también creemos en el ahorro previsional. Creemos que esto es una confiscación. Como no pudieron confiscar al campo como querían, vienen por nosotros. Las AFJP les rinden 15.000 millones de pesos por mes y del campo pretendían 13.000 millones que no lograron recaudar. Y nosotros estamos dispuestos a defender la propiedad de nuestros ahorros previsionales", dijo un empleado del sector.

Allí se presentaron como empleados de Orígenes, Consolidación, Arauca, Met y Unidos. "Y es raro. Pero entre muchos de nosotros es la primera vez que nos vemos la cara. No queremos que esto sea una lucha exclusivamente nuestra. Creemos que se tienen que involucrar todos los ciudadanos. El gobierno plantea que las AFJP son el cuco y que el Estado es genial. Si hubieran funcionado mal las AFJP uno lo podría entender. Sabemos bien cuál es el entorno político de todo esto. Esto es una movida que pretenden sostener con nuestros aportes. Además, no se trata sólo de esto. Porque ya el Anses, o sea el Estado, está recibiendo un 16 por ciento de contribución patronal. El problema acá es otro. El Estado tiene una tremenda voracidad y no hay nada que le sea suficiente", aportó una mujer.

Estaban sentados en rueda, uno junto al otro. Se saludaban, se presentaban o compartían sus temores. "Dicen cualquier cosa. Hablan de timba financiera. Pero lo que están haciendo ellos es arrancarme mis derechos individuales. Ellos están apostando a que gobiernan mejor y más fácilmente si la gente no es instruida. Nosotros no nos merecemos esto que están haciendo. Somos ciudadanos. Y durante todo este tiempo nos hemos dedicado a hacer docencia con la gente sobre sus aportes previsionales, sobre su futuro, que el Estado no hace", se quejaba un hombre.

"Meten mano en nuestros bolsillos. Nos tratan de ladrones cuando hemos actuado siempre con absoluta honestidad. Si hubieran funcionado mal... bueno, se justificaba de alguna manera. Pero no es así. El Estado audita permanentemente a las AFJP. Si había algo que no funcionaba bien, por qué no plantearon modificaciones. Pero esto que hacen no", insistía una empleada.

Se preguntaban y se respondían ellos mismos y decían convencidos que aún "un empleado con una semana de antigüedad hubiera podido rebatir los conceptos de esta gente".

Entre incertezas y críticas extendían el debate y aseguraban que hoy "tendremos que ser muchos en la defensa del sistema". Al frente "de la Superintendencia (del sistema de capitalización individual) hay alguien que fue puesto políticamente a dedo y que odia las AFJP. Entonces qué nos espera. ¿Por qué no controlan el Anses? ¿Por qué hay gente que tuvieron que sacar del Anses porque engañaban o se aprovechaban de gente que intentaba jubilarse y trabajan codo a codo con porcentajes con abogados privados y ahora nos atacan a nosotros que trabajábamos bien? Dicen que las AFJP engañan pero cómo sería posible hacer algo así si es la ley la que indica dónde, cuánto y cómo invertir. Los manejos financieros son indicados por ellos. Si hay maniobras especulativas, no son de las AFJP sino del Estado".

Unos y otros coincidían en que hay un diagnóstico injusto que los define como "los malos de la película. Ellos logran hacer estas cosas con los sindicatos a favor, con la prensa a favor. Y es por eso que logran hacer creer que las AFJP fracasaron. No es así".

Había tres o cuatro voces cantantes pero la mayoría hacía su aporte cuestionador. Alguno atinó a decir que "no es que son todas maravillas. La ley es perfectible. Hay cosas por mejorar. Incluso hubo épocas en que las comisiones eran muchas y muy altas. Pero a la vez hay que reconocer que los proyectos presentados para mejorar las cosas siempre quedaron durmiendo en un cajón en el Congreso".

Los hilos por los que la crítica se conducía en el encuentro por momentos se adelgazaban demasiado. "Después del fracaso que tuvieron con el campo, que no lograron confiscarlo, se decidieron a venir por nosotros. Ya lo advirtió la gente del campo cuando decía que este gobierno va por más. Esto es una estafa. Yo estuve con el campo y no tengo más que una maceta de tierra. Ella puede viajar a París si quiere pero no tiene derecho a meterse en el plato de comida de mi mesa. Nos tienen que dar respuestas reales. Y alguna vez se va a hacer un juicio político a un presidente. Alguna vez va a ser. Y si esto sigue así, vamos a terminar viendo otro helicóptero irse de la Rosada", concluyó una mujer.

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