En Malvinas Argentinas exigen a los vecinos que "muevan" sus terrenos

En Malvinas Argentinas exigen a los vecinos que
La Municipalidad realizó una nueva mensura que no coincide con el antiguo loteo. Hay construcciones en riesgo.
Malvinas Argentinas se “recibió” de ciudad a partir de los datos arrojados por el censo 2008. Esta buena noticia trajo aparejado el planeamiento y la ejecución de nuevas obras públicas para los vecinos.

Sin embargo, los malos entendidos entre los frentistas y el municipio no sólo están retrasando las obras sino que han creado un ambiente de confusión y desorientación sin precedentes.

Ocurre que el municipio comenzó una obra de pavimentación en la tercera sección de Malvinas Argentinas, una de las áreas más viejas de la ciudad que cuenta con loteos de hasta 100 años de antigüedad. Previo a esto, se realizaron las mensuras de los terrenos que van desde la ruta 19 hasta el final de la sección.

Para sorpresa de los residentes, las nuevas medidas tomadas no se corresponden con los antiguos loteos, por lo que las casas deberán desplazarse –literalmente– entre dos y siete metros.

“Un día me levanté y había dos postes en medio de la calzada. Después me enteré que la calle va a pasar por adentro de mi casa”, cuenta Viviana Oviedo en medio de su desconcierto.

El eje de la cuestión se genera en la calle Misiones, la última del barrio. Ocurre que los terrenos de atrás de la calle –los últimos del barrio– se rigen por las nuevas mediciones, mientras que los terrenos de adelante se rigen por el loteo viejo. ¿El resultado? No queda espacio suficiente para la calzada, por lo que alguno de los dos lados deberá ceder.

Decisión tomada. Según el intendente de Malvinas Argentinas, Daniel Arzani, la ciudad se regirá ahora por las nuevas mediciones, les guste o no a los vecinos.

Arzani indicó que estas mensuras debían llevarse a cabo en algún momento, y definió la actitud de los vecinos como una “cuestión caprichosa”.

Además, los terrenos que colindan con la calle Augusto Rivero, perpendicular a Misiones, también deberán correrse.

Sucede que la tercera sección se regía por loteos de hace más de 30 años, que tomaban como punto de referencia la ruta 88, a la que los vecinos se refieren como la “ruta vieja”. Sin embargo, en esa época no había catastro, por lo que se calcularon de acuerdo a los mojones originales, que según los vecinos, han sido reemplazados.

“Nosotros vimos cuando los sacaban con las máquinas. Ahora pusieron unos nuevos que no tienen validez”, argumentan.

“Acá todo es de palabra. No nos van a dar papeles que pruebe que nos corrimos. ¿Y cuando cambie el intendente? ¿Nos vamos a tener que correr de nuevo?”, se pregunta Mario Campos, vecino del lugar. “No le puedo decir a alguien que me de un poco de su terreno así porque sí”, agrega María Ester Weht.

En tanto, María Laura Ibarra asegura que personal de la Municipalidad le dijo no sólo que tiene que mover su terreno (según las mediciones, la mitad de su casa estaría en el lote vecino) sino que además deberá pagar expropiación. Y afirma que le pidieron mil pesos de adelanto para la realización de los trámites.

Confusión y desconcierto Lo cierto es que la confusión reina en la tercera sección, y por lo pronto nadie parece tener una respuesta. Algunos frentistas ya decidieron correr sus alambrados, para sorpresa de sus vecinos que además de estar desinformados, se sienten invadidos.

“Yo no entiendo nada, no se qué está sucediendo ni por qué tengo que correr mi terreno”, manifiesta desorientada Mabel Silvera.

No obstante, el intendente aseguró a la voz del interior que hay una sola vecina que tiene que correrse, y que el resto de los terrenos no deberán desplazarse. Mientras tanto, los vecinos esperan con ansias que la situación se resuelva para poder acceder al pavimento y alumbrado público que tanto les hacen falta.

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