Malos pronósticos en EE.UU. para la Navidad: las ventas bajarían un 10%

Ayer arrancó la temporada navideña. Hubo interés por los descuentos, pero se augura un mal año.
Cuando aún no acabó la digestión del pavo de Acción de Gracias, cientos de miles de estadounidenses se lanzaron ayer a las tiendas y grandes almacenes de todo el país en el tradicional "Viernes negro". Se llama así por ser el primer día que sigue al Thanskgiving Day (que siempre se hace el cuarto jueves de noviembre) y supone el inicio de la temporada de compras para la Navidad, cuando los negocios buscan cambiar números "en rojo", a "negro", por mejores ventas. Pero esta vez, la crisis augura una mala temporada.

La estación de compras navideñas, según la Federación Nacional de Comerciantes (NRF), resultará este año apenas 2,2% superior a la de 2007, la peor mejora anual en los últimos seis años. Se venderán en EE.UU., dijo la entidad, US$ 470 mil millones, casi 50% de las ventas anuales del sector. Pero es muy poco más que las ventas del año pasado, y los comerciantes ya lo están lamentando.

Otra firma especializada en estudios de consumo, Shopper Track, tiene pronósticos más sombríos. Debido al "estancamiento de la economía y a la menor confianza de los consumidores", este año las ventas serán 9,9% inferiores a las de 2007.

Millones de estadounidenses están sufriendo desempleo, remates de casas, pérdidas fabulosas en sus inversiones financieras, restricciones crediticias o, simplemente, miedo a la depresión.

La NRF cree que el número de compradores este fin de semana se reducirá a 128 millones respecto a los 135 millones del año anterior.

Una encuesta realizada por la entidad privada de estudios económicos The Conference Board, reveló que las familias estadounidenses gastarán este año una media de US$ 418 dólares en regalos, frente a los 471 de 2007.

La gente suele lanzarse a los negocios estos días. "Se trata de una mentalidad de pisa y corre'', dijo C. Britt Beemer, presidente del Grupo de Investigaciones América, al aludir a una expresión del béisbol. Los consumidores, señaló, "corren, atrapan una ganga, y salen corriendo. Eso es lo que estoy observando esta mañana''.

En general, muchos consumidores de EE.UU. (que mueven el 70% de la economía, sólo 30% son exportaciones) llevaban en sus manos folletos de negocios que permiten descuentos, buscando exclusivamente gangas.

Algunos dijeron que piensan gastar mucho menos este año, agobiados por la situación económica y el aumento en los gastos de alquileres, electricidad, gas y alimentos. Incluso los padres que limitaron sus gastos prenavideños a comprar juguetes para sus hijos dijeron que la crisis los obliga a ser medidos. "Hay mejores ofertas que el año pasado y hoy compramos todos los regalos para Navidad, estamos tratando de ahorrar lo más posible", dijo Javier Rodríguez a la entrada de una tienda de electrónicos en Manhattan. Hao Xu es estudiante en Manhattan y tiene 22 años. Al salir de la tienda Circuit City de Union Square con una bolsa en cada mano, dijo: "Estoy en bancarrota y no gasto mucho, pero vine temprano a hacer las compras para mi madre". Justamente a causa de la crisis, Circuit City se amparó a la ley de quiebras y ayer abrió a las cinco de la mañana con ofertas especiales para los más madrugadores.

Desde hace días, las tiendas se prepararon reponiendo sus estanterías. Los buzones y diarios se llenaron con cientos de avisos anunciando descuentos de hasta 50% y la apertura de tiendas aún de madrugada. En muchas de ellas las rebajas eran incluso mayores si se acudía en las primeras horas de apertura.

La promoción de los establecimientos sólo para ayer llegó a límites inimaginables. Una tienda de electrodomésticos en la ciudad de Washington organizó un concurso en busca del "máximo fan del viernes negro". El ganador, David Zaterka, pudo entrar a la tienda ayer una hora antes que el resto del público y comprar con un cheque de US$ 1.000 regalado por la tienda.

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