Malo para el campo: caería hasta un 20% siembra de trigo

Malo para el campo: caería hasta un 20% siembra de trigo
• AUN SIN SEQUÍA, SERÍA LA PEOR CAMPAÑA EN 20 AÑOS, CON LA IMPLANTACIÓN MÁS BAJA EN UN SIGLO
La sensible mejora climática esperada para este invierno en comparación con el del año pasado es suficiente para cambiar el humor de los agricultores e impulsar una campaña de trigo que amenaza con ser una de las peores de las últimas décadas.

Ante una intención de siembra que bajaría -entre el 15% y el 20% respecto de 2008, según los pronósticos más pesimistas-, el volumen de cereal apenas lograría superar los 8,3 millones de toneladas conseguidos en enero pasado.

«Ante cada campaña, el productor enfrenta el riesgo climático, el financiero y el económico, es decir el de los márgenes que obtendrá. Este año, la humedad de los suelos no es buena, no existe buen financiamiento y la relación costos-precios da negativa», evaluó David Hughes, presidente de la Asociación Argentina de Trigo (Argentrigo).

Hughes calcula que la intensión de siembra se encuentra al mismo nivel o en caída respecto del año pasado (se implantaron 4,68 millones de hectáreas), y estima que ya no queda casi margen de tiempo para que los productores reciban un incentivo para sembrar trigo. En la Sociedad Rural son menos optimistas. «Habrá entre un 15% y un 20% menos de hectáreas sembradas con trigo este año», estimó Ernesto Ambrosetti, director del Instituto de Estudios Económicos de esa entidad.

«Sin precio, se deprime el mercado», evaluó Hughes. Subyace a este problema el actual desfase entre el precio FAS teórico que elabora la Secretaría de Agricultura y el precio FAS que reciben los productores, que muestra una diferencia a la baja en torno del 15%. El FAS teórico se calcula descontando al precio internacional las retenciones (hoy en el 23%) y los costos del exportador.

En este contexto, la producción triguera 2009/10 rondaría -siempre y cuando el régimen de lluvias sea normal- entre 8,5 y 9 millones de toneladas, muy lejos de los 16,3 millones de toneladas de dos años atrás. En rigor, el volumen esperado, similar al de 2008/09 remonta a este cereal -uno de los emblemas de la agricultura argentina- a la misma escala observada más de 20 años atrás, en las campañas 1987/88 (9 millones de toneladas) y 1988/89 (8,54 millones de toneladas).

La siembra de trigo se inicia en dos semanas, pero muchos productores optarán por evitarla, ya sea plantando alternativas como colza o cebada, o directamente esperando para plantar lo antes posible soja.

De este modo, se prevé que la soja siga ampliando su superficie (el año pasado fueron 17,3 millones de hectáreas, récord para este cultivo) a costa de los cereales, un movimiento que se observa desde hace más de una década y que es compensado por el maíz y el trigo gracias a una maximización de los rindes.

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