El malhumor viaja en colectivo Por la falta de monedas el boleto ya cuesta $1,75

Para la Defensoría del Pueblo, el redondeo hacia arriba es un aumento encubierto del boleto. La empresa responde que la falta de monedas es un problema nacional, y si resignan dinero por cada pasajero que paga sin cambio al final de la jornada los choferes se perjudicarán en sus ingresos.
Después de ver cómo los pasajeros de la línea uno verde pagaban 1,75 peso en silencio, un hombre que esperaba en la cola se le plantó al chofer y le hizo notar que no estaba cobrando la tarifa correcta.

Esa simple observación, al final de la jornada, cerca de medianoche, desató la tormenta:

-¡No tengo vuelto para dar y si no te gusta, bajate! ¡Ya estoy cansado de aguantar pelotudeces!, fue la respuesta con la que se topó el sorprendido pasajero.

El episodio fue denunciado a fines diciembre por el riocuartense Eduardo Bas en el Concejo Deliberante y llegó a oídos de la Defensoría del Pueblo, que pidió a la empresa una respuesta al caso puntual pero sobre todo que tome las medidas necesarias para que no sean los usuarios los que se vean perjudicados por la falta de monedas de cinco y de diez centavos.

La carencia de las monedas chicas llevó a que el ya resistido aumento del boleto de transporte a 1,70 peso en la práctica trepe a 1,75; porque los choferes sólo devuelven 25 centavos cuando el pasajero les paga con un billete. No ocurre siempre, pero sí cada vez que se quedan sin la de 5 centavos, la más difícil del álbum.

Para el defensor del Pueblo, esa maniobra no es otra cosa que un aumento encubierto. “La empresa está obligada a redondear a favor de la gente, así que si no dispone de monedas para cobrar el valor de 1,70 peso, pues tiene que redondear a 1,65 o 1,50, pero lo que hacen es cobrar 1,75 y eso es inadmisible. El boleto acaba de sufrir un aumento bastante discutido y polémico como para que encima cobren de más. Así, esto termina siendo un incremento encubierto”, acusó Juan Manuel Llamosas.

Los que quedan en medio de la pulseada son los choferes. Ellos son los que tienen que poner la cara frente a los pasajeros y los que se perjudicarían seriamente si redondearan hacia abajo.

¿Por qué? Porque la Sociedad Anónima de Transporte les descuenta de sus ingresos, en caso de que al final de la jornada tengan un faltante en la recaudación.

“Acá se ha deformado todo, porque el problema no es local, es nacional y si no basta con ver lo que está pasando hoy en Buenos Aires”, dijo el presidente de la SAT, Alberto Semprini.

El defensor del Pueblo recordó que es la empresa la que tiene que procurarse los medios para conseguir las monedas, antes de comenzar los recorridos, y Semprini le respondió:

“La empresa ha agotado todos los medios para conseguirlas. Con el secretario de Gobierno estamos tocando todas las puertas para encontrar monedas pero conseguimos muy pocas en el Banco Nación y nada más”, se lamentó.

El presidente de la empresa de transporte público recordó que durante las calientes jornadas en las que se debatió el aumento del boleto, él había adelantado que si se fijaba un valor de 1,70 peso iba a haber faltante de cambio. “Yo pedí que se llevara a 1,75 porque monedas de 25 centavos todavía hay”, remarcó.

“Lamentablemente, éste es un problema nacional que escapa a nosotros. Es muy fácil decir “hay que redondear para abajo”, pero el defensor del Pueblo debe darse cuenta que eso significa cobrar en algunos casos 1,50 peso y eso es plata que pierde el chofer. De ninguna manera podemos hacer eso”, rechazó Semprini.

Para evitarse discusiones habrá que revolver hasta el último rincón antes de subirse al colectivo.

Para peor, usan menos abonos

Una de las alternativas para evitar contratiempos son los abonos. La Sociedad Anónima de Transporte confió que en las épocas escolares un 50 por ciento de los pasajeros apela a esa modalidad (más económica y práctica), pero en verano esa opción es utilizada por muy pocos. “En estos días, la mayoría son pasajeros circunstanciales”, aseguró SAT.

En Buenos Aires, el mercado negro se relame

A raíz del aumento en los boletos del transporte de pasajeros en Buenos Aires, el "costo" de las monedas aumentó entre 10 y 12 por ciento en el mercado negro, según denunció el martes la entidad que reúne a los supermercados cuyos propietarios son de nacionalidad china.

"Lamentablemente esta medida va a generar un redondeo inflacionario en el momento de marcación de precios", advirtió el secretario general de la Cámara de Autoservicios y Supermercados de Propiedad de Residentes Chinos (CASRECH), Miguel Calvete.

Ante esta situación, la entidad pidió a la Secretaría de Transporte "la celeridad en la instrumentación del boleto electrónico, que lleva más de un año de demora".

Calvete dijo que el retraso en la implementación del boleto electrónico "colabora para que continúe y se acreciente el faltante de monedas".

"No hay que olvidar que el 60 por ciento del circulante de monedas lo insume el transporte público", consideró el dirigente empresario.

Denunció "la connivencia entre bancos y Transportadoras de Caudales, que sorpresivamente aumentaron sus costos en movimiento de monedas y no así el de transporte de caudales".

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