Malestar en el plantel profesional del Hospital

El gobierno frenó ayer una medida de fuerza que los profesionales de la salud planeaban realizar en caso de no recibir el monto total de los sueldos.
La medida de fuerza programada para mañana quedó sin efecto porque finalmente llegó el dinero. A todo esto se suma la carencia de elementos básicos de trabajo.

Durante la campaña electoral, la entonces candidata Graciela Rosso se refirió en reiteradas oportunidades al Hospital Nuestra Señora de Luján. Su llegada a la Intendencia hacía suponer que el mejoramiento del centro de salud local estaría entre las prioridades de la nueva gestión. Pero el paso de los meses parece demostrar todo lo contrario.

Ayer, la Asociación de Profesionales del nosocomio estuvo a punto de decretar un paro de actividades para mañana. Con ese propósito, se realizó una asamblea donde finalmente quedó suspendida la medida de fuerza.

Médicos, kinesiólogos, encargados de servicio social, parteras y otros trabajadores de carrera hospitalaria se encuentran en estado de alerta. Desde hace varios meses existen problemas con el pago de sus sueldos.

La ley establece que los haberes no pueden pagarse más allá del quinto día hábil de cada mes. Sin embargo, en el Hospital el atraso dejó de ser una excepción para convertirse en regla.

En septiembre, los trabajadores de carrera hospitalaria recibieron sus remuneraciones varios días después de lo establecido por el estatuto. El mes pasado, en tanto, el municipio pagó una primera parte el jueves 9 y el resto recién el sábado 15.

El sábado último, el gobierno desembolsó un adelanto y el pago de sueldos fue completado ayer. De esta manera, la gestión de Rosso logró frenar un paro de actividades que de haberse concretado no sólo iba a repercutir en el Hospital, sino también en las salas de primeros auxilios diseminadas por barrios y localidades.

Si bien en la asamblea realizada ayer la medida de fuerza quedó descartada ante la aparición del dinero, si el próximo mes la situación se repite, desde la Asociación de Profesionales se acordó ir directamente a un cese de tareas.

PROFUNDO MALESTAR

Fuentes que conocen el día a día del centro de salud aseguraron que los médicos y otros profesionales se sienten discriminados por el gobierno de Rosso ya que los problemas que existen con el pago de sus sueldos no afectan al resto de los trabajadores del Hospital, quienes cobran en tiempo y forma. Además, todavía está pendiente un aumento que meses atrás recibieron sus pares de la provincia de Buenos Aires.

A ese marco de conflicto latente se suma otra situación: la falta de insumos mínimos es cada vez más preocupante.

No se trata de aparatología compleja, sino de elementos fundamentales para el desempeño diario de un centro de salud, como las denominadas bigoteras para bebés, dispositivos que van conectados a mochilas de oxígeno.

“Hace 15 días, en los laboratorios faltaban jeringas. El Hospital está mal. Los médicos hacen lo que pueden, pero trabajan mal. No se ha visto ningún cambio favorable en los últimos meses”, detalló una fuente a EL CIVISMO.

El presente del Hospital podría graficarse en una situación que comenzó el jueves y se extendió hasta el lunes. Debido a la ruptura de la única máquina de rayos que se encontraba en funcionamiento, durante el fin de semana no se realizaron radiografías.

A pesar del profundo malestar que se respira en los pasillos del nosocomio, los involucrados todavía prefieren evitar difundir la situación puertas afuera. Por eso mantienen absolutas reservas a la hora de hablar con la prensa.

Algo dejó entrever el doctor Hugo Cruz cuando en agosto renunció a la Jefatura del Servicio de Maternidad. En declaraciones a EL CIVISMO, Cruz expresó: “no obtuve los logros que me había propuesto hace algunos años (...) Simplemente quiero dejar el lugar a otra persona. No compatibilizo con la Dirección del Hospital ni con la Secretaría de Salud actual”.

“No tengo los logros que pensaba. Tenemos una maternidad de lujo, teníamos programado cirugía laparoscópica, cirugía histeroscópica, teníamos programada la compra de un aparato para el laboratorio. Todo eso se volvió para atrás. Todo eso me llevó a un stress muy grande. Y para no verme perjudicado psicológica y físicamente decidí dar un paso al costado y que siga otro.

“Imaginate que en septiembre del año pasado la Cooperadora iba a comprar el laparoscopio y estamos en agosto de 2008 y yo no puedo hacer cirugía laparoscópica desde ese entonces. Hay muchas cosas que no se han concretado y esa lentitud no la soporto. Vuelvo a repetir: doy un paso al costado para que lo intente otro”, había expresado Cruz en esa oportunidad.

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