Malestar en las filas policiales por la detención de un oficial en Las Heras

El juez de Instrucción de Las Heras, Dr. Eduardo Quelin, ordenó la detención del segundo jefe de la Comisaría, oficial Luis Perea, acusándolo del delito de homicidio por la muerte de Jaime "Popeye" Vargas, ocurrida en un enfrentamiento en el que Vargas arremetió a balazos contra la Policía. Perea le disparó a Popeye, hiriéndolo en una pierna, luego Vargas falleció desangrado en el hospital. Los efectivos de zona norte amenazan con entregar sus armas y autoacuartelarse en repudio a la determinación del juez Quelin.
El pasado lunes en horas de la mañana, el Juzgado de Instrucción de Las Heras, a cargo del doctor Eduardo Quelin, envió un oficio a la comisaría ordenando la inmediata detención del segundo jefe de la mencionada sede policial, oficial Luis Alberto Perea, el cual no salía de su asombro al ser notificado de la decisión del juez, quien lo acusa del delito de homicidio en perjuicio de Jaime Antonio "Popeye" Vargas Oyarzo.

El caso

El hecho ocurrió el pasado 13 de enero del corriente año, tras ejecutarse una orden de allanamiento del Juzgado de Instrucción de Pico Truncado sobre la finca que ocupaba Jaime Antonio Vargas Oyarzo, alias "Popeye", oriundo de Chile y radicado hace varios años en Las Heras.

Sobre el mismo pesaban varias causas judiciales, por diferentes delitos, como el caso de robo a mano armada e incluso tentativa de homicidio contra un policía, hecho ocurrido hace varios meses.

Fuentes policiales revelaron que la orden de allanamiento estaba vinculada al robo que se produjo en una librería de Las Heras, en el cual Vargas Oyarzo figuraba como uno de los principales autores.

Cuando la comisión policial de la Seccional Primera, integrada por un oficial y algunos suboficiales, arribó a la finca, Vargas Oyarzo les profirió insultos y se mostró en la puerta con una escopeta de grueso calibre, disparando varios cartuchos contra los uniformados, que atinaron a cubrirse de los perdigones que volaban en todas direcciones, poniendo también en peligro la integridad física de vecinos que residen en las inmediaciones.

Ante tal circunstancia, se solicitaron refuerzos para controlar la situación y a pesar de que cada vez llegaban más policías, "Popeye" igualmente los enfrentó, cargando una y otra vez su escopeta. Debido a esta situación límite, las fuerzas del orden efectuaron algunos disparos intimidatorios, pero ante la negativa de rendición, el oficial Perea le asestó un balazo en una de las piernas utilizando su arma reglamentaria.

El proyectil impactó a la altura del muslo y el delincuente se refugió nuevamente en la finca, aunque igualmente siguió disparando desde el interior, hasta que, finalmente, debilitado por la pérdida de abundante sangre, abrió la puerta para entregarse, pero cayó de bruces, perdiendo el conocimiento.

Minutos más tarde fue trasladado al hospital público, donde dejó de existir, pese al esfuerzo que realizaron los médicos.

A todo esto, se supo además que el oficial Perea recibió impactos de perdigones en el estómago y en uno de sus brazos, aunque su cuadro clínico no revestía gravedad.

Malestar policial

El oficial Perea, quien llevó adelante el procedimiento, es acusado por el delito de "homicidio calificado, por mediar abuso de la calidad funcional del sujeto activo en carácter de miembro integrante de las fuerzas policiales, cometido con alevosía y el uso de violencia mediante el empleo de arma de fuego en concurso ideal".

Ayer, durante el transcurso de la jornada, muchas fueron las versiones que circularon en torno a la detención del oficial Perea, en virtud de que habría un malestar general en los miembros de la Policía de la provincia de Santa Cruz, quienes aducen que el uniformado actuó correctamente, en defensa propia y para salvaguardar la integridad de sus compañeros y terceras personas que circulaban por el lugar, aquel día en que "Popeye" Vargas desató una balacera en contra de los policías.

Dentro de las versiones, daban cuenta que los efectivos de Las Heras habrían manifestado su intención de entregar sus armas, para luego trasladarse hacia el juzgado y pedir la liberación de su compañero, como así también circuló la versión de un posible autoacuartelamiento, en el cual también se acoplarían los efectivos policiales de Pico Truncado y Caleta Olivia.

Con relación a este tema, un cronista de La Opinión Austral dialogó con el jefe de Policía de la provincia de Santa Cruz, comisario general Alejandro Martín, quien expresó "hay un malestar generalizado en la fuerza por la situación puntual de cómo fue el procedimiento en su momento y el carácter en el cual se lo detiene al oficial. Las autoridades de Gobierno están al tanto de la situación, teniendo en cuenta que es el segundo jefe de una comisaría al que se esta deteniendo, y que fue a hacer un procedimiento donde, antes de tomar la medida de dispararle en una pierna a Vargas para preservar la integridad de los terceros que estaban en el lugar, él mismo resulto herido con perdigones de la escopeta que utilizaba el individuo, contrarrestando el accionar policial".

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