Malestar en Convergencia por postulación de Vaca Narvaja: promueven lista “cordobesa”

La agrupación radical Bicentenario afirmó que la lista que salga del espacio debe ser “de Giacomino” y que ”exprese a los sectores que trabajan en el espacio”. Desde otros sectores critican a los “dueños” de las personerías y aseguran que quieren imponer sus propios candidatos. Hay una única coincidencia: nadie quiere ir en sumatoria con el PJ. Habrían tentado al sacerdote Guillermo Mariani para encabezar nóminas.
El lanzamiento de Patricia Vaca Narvaja para encabezar la lista de diputados nacionales del kirchnerismo no peronista de Córdoba provocó rispideces en Convergencia y Equidad, la corriente de partidos y agrupaciones kirchneristas, y no kirchneristas que apoyan la gestión del intendente Daniel Giacomino.

El malestar por la autoproclamación de Vaca Narvaja fue expresado por el grupo radical no K Bicentenario, cuyos principales referentes son el diputado nacional Francisco Delich y el secretario de Participación, Guillermo Luque, y donde se referencia el intendente.

Pero la sensación, según pudo sondear este diario, sería compartida por otros sectores, como el Frente Grande, el Partido Solidario y el Partido Intransigente, que tienen plena definición K.

«La lista que salga de este espacio tiene que ser cordobesa y de Giacomino, y sus candidatos tienen que ser del espacio que trabaja a nivel local y que incluye a sectores kirchnerista y no kirchneristas», dijeron los dirigentes de Bicentenario y negaron que el intendente viaje hoy a Buenos Aires a recibir directivas de Kirchner.

Además, los radicales de Bicentenario negaron la posibilidad de «ser colectora de nadie», es decir, sumar para la lista de senadores de Unión por Córdoba.

Esta alternativa provoca el rechazo simultáneo de casi todos los miembros de Convergencia, donde a estas horas casi la única certeza (aunque algunos aún lo ponen en duda) es que el giaco-kirchnerismo presentará la llamada «cuarta lista».

Esta tarde puede haber definiciones, luego de que Delich regrese a Córdoba tras votar en Diputados a favor de que se adelanten los comicios legislativos.

Entonces, la discusión tomará impulso en Convergencia, donde se intentará cerrar la definición sobre si Giacomino presenta la lista o si se trata de una lista del espacio, y si el tono de la misma es más o menos kirchnerista o más o menos «cordobés».

Para Bicentenario, la lista debe «articular» y «adherir» a algunas políticas del gobierno central, pero «no ser su expresión». En general, en Convergencia se pretende «pisarle» a Luis Juez un sector de los votantes del Frente Cívico que, por el origen del espacio, no es tan antikirchnerista como se muestra hoy el ex intendente. «Buscamos a ese votante que acompañó a Giacomino como candidato a diputado en 2005 y a la Intendencia en 2007», reflexionó un dirigente.

Pero más allá de las discusiones locales, muchos consideran que el intendente terminará respondiendo a los deseos del presidente del PJ, Néstor Kirchner, y sus necesidades en el distrito, pero tratando de involucrarse lo menos posible con la campaña.

Un dirigente de un partido K de Convergencia admitió que encuestas nacionales marcan un 4 a 6 por ciento de intenciónde voto para la «cuarta lista» de Córdoba. Con ese porcentaje, el kirchnerismo no obtendría ni una sola banca en la Cámara baja.

La guerra de las personerías

No sólo la autoproclamada candidatura de Vaca Narvaja es motivo de discusiones. También se ha desatado una suerte de «guerra de personerías», ya que la mayoría de las fuerzas que integran Convergencia no poseen existencia jurídica. No la tienen ni Giacomino ni Vaca Narvaja.

Si cuentan con el codiciado sello el Frente Grande, el Partido Intransigente y el Partido Comunista, a los cuales se podría sumar algunos de los vecinalismos que integran el espacio. En cuanto al partido Córdoba en Acción, su futuro depende de cómo se dirima la interna entre la juecista Alejandra del Boca y el giacominista Alvaro Ruiz Moreno.

En cuanto al Partido Solidario (PSol), fuentes del sector indicaron que con el cambio de cronograma electoral «no llegan» a juntar las fichas necesarias para la personaría en el distrito, y la decisión sería «no forzar» el tema.

En el fondo de la cuestión, subyace la idea de que quien «pone el sello» adquiere derecho a espacios y cargos expectables.

«Está muy complicado el espacio giaocominista; los que pongan la personería quieren poner a los suyos en la lista, se sinceró el representante de unas de las varias fuerzas «informales» del giacominismo.

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