El malestar anticipa los tiempos

La FAA es la primera entidad nacional que propone unparo antes de marzo. El miércoles se podría sumar CRA. Por Alejandro Rollán.
La presión de los productores anticipa los tiempos. Mientras algunos dirigentes nacionales eran partidarios de estirar la adopción de medidas de fuerza hasta marzo, en un intento por no materializar el conflicto durante las vacaciones de verano, el enojo cosechado en las asambleas realizadas durante enero en todo el país los hizo cambiar de parecer. Hoy, con febrero recién iniciado, nadie duda de que el sector volverá a la protesta, y es probable que lo haga antes de marzo.

La primera entidad en romper lanzas fue la Federación Agraria Argentina (FAA). Sus afiliados habían decidido mantenerse en estado de alerta desde finales de 2008 y expresaron su rechazo a las últimas medidas del Gobierno a través de los plenarios realizados en las filiales del interior. En esos ámbitos, las mociones incluyeron desde el reiterado pedido de eliminación de las retenciones a la soja hasta el llamado a una rebelión fiscal.

El malestar en la entidad por el trato del Gobierno se convirtió en preocupación con la resolución oficial de eliminar el pago de la carta de porte, un documento que interviene en el comercio de granos, y del cual la FAA percibía un porcentaje que reforzaba su presupuesto.

El resto. El miércoles, Confederaciones Rurales Argentina (CRA) decidirá qué postura llevará un día después al plenario de la Mesa de Enlace nacional. Dos de sus mayores confederaciones –Carbap y Cartez– proponen un paro. También el miércoles fijará su posición la Sociedad Rural Argentina (SRA), que muestra una actitud menos combativa. Su apuesta es ubicar al agro en la agenda política, de cara a las elecciones de octubre, aunque apoyará una medida de fuerza. Coninagro, por su parte, se pronunció esta semana por agotar las instancias de diálogo. Si bien en sus filas no hay consenso para ir a un plan de lucha, apoyará lo que decida la Mesa, para preservar la unidad del sector. Por eso, el jueves, el malestar se puede convertir en protesta.

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