La maldita policía

Policías santafesinos están implicados en robos de avionetas para el narcotráfico. Hasta ahora hay tres personas detenidas, una de ellas un policía. De las escuchas telefónicas se desprende que estarían implicados altos jefes policiales de la Unidad Regional I y de la propia jefatura provincial.
Los informes de inteligencia ya conocían desde el año pasado que robarían un avión de Esperanza.

En la tarde del lunes hubo una nueva detención en torno a la investigación del robo de una avioneta en el aeroclub de San Francisco. Se trata de Sebastián Gorosito, domiciliado en el barrio Los Naranjos de esta ciudad capital y fue trasladado a la penitenciaría de San Francisco donde se encuentran alojados los otros dos detenidos (Fessia y Sandoval). Todos ellos están imputados por asociación ilícita, robo calificado y privación ilegítima de la libertad, y durante el transcurso de esta semana prestarían declaración indagatoria, según confirmó a Sin Mordaza la Dra. Aymar, secretaria de la Fiscalía del Dr. Oscar Gieco.

Las intervenciones y cotejos telefónicos derivaron en un alerta ya que el grupo planeaba robar otra avioneta en pocos días en un aeródromo de la zona. Los investigadores están tras los pasos de dos prófugos, uno sería argentino y el otro paraguayo. Los operativos en territorio santafesino se realizaron a bordo de dos autos de la policía cordobesa bajo el mando del Crio. Mayor Nelson Carrizo, jefe de la departamental San Justo de la provincia de Córdoba, quien en diálogo con Sin Mordaza confirmó que "los apresados no opusieron resistencia" y tuvieron la colaboración de Delegación de Asuntos Internos en esta capital.

La semana pasada una comisión policial santafesina viajó a la ciudad cordobesa para conocer detalles de la investigación porque trascendió que en escuchas telefónicas aparecen las voces de altos jefes policiales que desconocían que estaban tras los pasos de Sandoval pero que no desconocían sus "trabajos". Sandoval es hijo de un ex comisario que apareció en las escuchas telefónicas haciendo negocios con el contrabando de cigarrillos y estupefacientes en la causa judicial Pierini Orlando/su denuncia Expte Nº 57804 y hurtaba elementos del depósito del Liceo General Belgrano y hasta habría mantenido un intercambio de disparos con la guardia de prevención de dicho Instituto. También se conocen sus frecuentes viajes a Clorinda y Paraguay.

A mediados de 2008, personal de Inteligencia Centro habría realizado intervenciones telefónicas a una persona apodada "el loro" de la ciudad de Santa Fe que estaría relacionada con personas del cartel de la localidad de Pilar en Paraguay desde donde parten la mayoría de los vuelos furtivos con drogas hacia nuestro país. Durante las escuchas descubren información sobre un intento de robo de una avioneta en Llambi Campbel y como segunda opción (de no poder concretarse) se encontraba el aeródromo de Esperanza donde a fines de noviembre del año pasado se produjo el robo de una avioneta Beechcraft, de seis plazas, con matrícula LV IPA modelo 1996, propiedad del empresario Ricardo Schubert, dueño de la firma Sembrar Agropecuaria, de la localidad de Franck.

El asalto al Club de Planeadores de la ciudad de Esperanza fue con el mismo modus operandi que el de San Francisco: ladrones con rostros cubiertos por capuchas y pistolas automáticas actuando con conocimiento del terreno y con un automóvil de apoyo.

Antes del golpe comando de Esperanza dos suboficiales de la Sección Seguridad Personal (Serafini y Pereyra) realizaron un chequeo personal en plena peatonal San Martín al investigado alias "el loro", a un ciudadano paraguayo y a otro brasilero de profesión piloto de aeronaves, que se encontraban alojados en el Hotel Río Grande. Luego de trasladar a la sección mencionada a las personas, mencionaron que todo estaba arreglado con los jefes y que tenían cobertura para el robo de una avioneta. En los días siguientes el suboficial Serafini realizó llamadas al teléfono investigado ignorando la intervención del mismo, quedando en evidencia por el tenor de las conversaciones que se ocultaron a la Justicia Federal pero sí fueron informadas al Jefe de la Policía y se decidió no transcribir las escuchas y no identificar al personal policial como autor de los diálogos con el investigado. También se decretó el cambio de destino del agente Pereyra al BOU pero no al cabo Serafini que fue en su momento el chofer del actual Jefe de Policía de la Provincia.

Recordemos que el 20 de julio último, un grupo comando de cinco encapuchados entró con pistolas al Aeroclub de San Francisco y, tras amenazar a los caseros, robó una avioneta Pipper Cherokee 300. La querían para traer droga de contrabando desde Paraguay pero algo falló y la avioneta cayó a pique en un campo arado del norte de Santa Fe cerca del límite con Chaco. Los delincuentes lograron escapar, antes de que el primer patrullero llegara (al móvil se le rompió el tren delantero). Las pesquisas determinaron que los tres ocupantes de la avioneta (un paraguayo y dos argentinos) caminaron hasta una ruta cercana, hicieron dedo y fueron recogidos por un peón rural que los llevó hasta su casa en un Rastrojero y éstos le usaron el teléfono para llamar a un cómplice que pasó a buscarlos en un auto. Supuestamente llamaron a un tal "Pica", el presunto líder de la banda.

La semana pasada, los policías cordobeses detuvieron a Oscar Luis "Pica" Fessia (51) en su casa de Rafaela ubicada en Córdoba al 400, quien tendría antecedentes por robo y hasta una tentativa de homicidio. En su automóvil, un Volkswagen Bora, se hallaron capuchas, proyectiles calibre 9 milímetros y cintas de embalar, como las que se utilizan para maniatar a víctimas. También se decomisaron 16 chips telefónicos de su propiedad. Los investigadores creen que el hombre habría participado en el golpe en San Francisco y que incluso habría llevado su propio auto.

En el marco de las escuchas, apareció la participación del agente Leandro Sandoval (29), domiciliado en 30 de Abril 762 de la ciudad de Recreo, que trabaja en la División Caballería de esta ciudad capital. Cuando lo apresaron secuestraron también allí 20 chips de celulares. Aparentemente Sandoval sabía que lo investigaban porque alguien le dijo que le habían intervenido la línea.

Una vez más, la policía de la provincia de Santa Fe vuelve a estar en el ojo de la tormenta a partir de hechos de corrupción que siguen empañando su supuesta tarea al servicio de la comunidad. La connivencia policial con delincuentes vuelve a estar presente en el marco de sucesos delictivos que ponen en duda a un sector muy cuestionado por estos días. ¿Será posible garantizar la seguridad pública sin una fuerza que cometa abusos y esté involucrada en hechos mafiosos? ¿La corrupción policial es un mal endémico?

La ausencia de políticas gubernamentales en la materia, la falta de un plan estratégico para dar lucha contra la corrupción y la delincuencia y para combatir la inseguridad, y los reiterados y cada vez más firmes reclamos de la sociedad por más seguridad no hacen más que confirmar que, hasta hoy, las promesas de campaña de la actual gestión socialista sólo han quedado plasmadas en un papel, en un concepto escrito, en una instancia que aún no ha podido ser llevada a cabo en la práctica.

Lamentablemente, los hechos delictivos se multiplican día a día y la inseguridad se ha adueñado de las calles, de los domicilios de las personas y hasta de sus propias vidas. Los ejemplos se advierten a diario. Y la gente pide, reclama, dice basta. Sólo vale recordar lo sucedido en Chañar Ladeado y en ver las insistentes demandas de los vecinos por mayor protección.

En el centro de la escena, el gobierno provincial sigue sin dar respuestas, y lo más alarmante es que muchos de quienes deberían bregar por la seguridad social son parte de esa red delictiva que ha llevado a la fuerza policial a convertirse en un sector cuestionado por su connivencia con el delito.

¿Llegará la respuesta del Poder Ejecutivo para tratar de revertir este escenario? ¿Será posible, de una vez por todas, gestionar alguna estrategia o plan para hacer frente a la corrupción y a la inseguridad? ¿Habrá responsables? ¿Es necesaria una reforma policial? Preguntas que se hacen los santafesinos, que hasta hoy no tienen respuesta.

Fuente: SM

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