Malas nuevas para el socialismo

El PJ fue la fuerza con mayor cantidad de votos en Rosario, aunque una socialista resultó la más votada de todos los candidatos. En la ciudad de Santa Fe, el Frente Progresista casi duplicó los votos del candidato de Reutemann y Obeid.
Con un nivel de participación mayor al pronosticado en las elecciones primarias abiertas, el PJ fue la fuerza con mayor cantidad de votos a través de sus distintas boletas en Rosario, aunque una socialista resultó la más votada de todos los candidatos. En la capital provincial, en tanto, el Frente Progresista casi duplicó los votos que obtuvo el ganador en la contienda del PJ, apoyado por el aparato electoral que responde a Carlos Reutemann-Jorge Obeid.

En Rosario, la particularidad del comicio fue la ruptura de la polarización: la fragmentación fue tal que 60 candidatos sobre 72 alcanzaron el 30 por ciento del total de votos. En el oficialismo, remarcaron que el sistema electoral vigente "no es la Ley de Lemas" y aclararon que no deben sumarse "linealmente" los porcentajes de las listas del PJ. Desde el peronismo hablaron de "una clara victoria en el total, por diez puntos, por el agotamiento de la gestión socialista".

La primera sorpresa que arrojó la jornada electoral fue la concurrencia de los votantes. La segunda, fue que el escrutinio resultó algo lento: recién a las 22 empezó a perfilarse la tendencia en base a datos oficiales, que en realidad los partidos ya manejaban desde temprano de boca de sus fiscales.

Aunque lo que estaba en disputa ayer era la conformación de cada una de las listas para las elecciones generales del 27 de septiembre, desde el PJ instalaron como lectura, a poco de terminada la primaria, la derrota del oficialismo socialista tras dos décadas de hegemonía en Rosario por 10 puntos en la sumatoria de votos. "Hay un claro agotamiento de esta gestión municipal, la gente está pidiendo un cambio", fue el discurso unívoco de kirchneristas, obeidistas y seguidores de Carlos Reutemann. Desde el PS respondieron aclarando que la Ley de Lemas ya fue derogada en la provincia, que los votos no deben sumarse entre los candidatos de cada partido y que la lista encabezada por Clara García fue la más votada de todas, con amplio margen dentro del Frente Progresista.

Héctor Cavallero venció en el frente peronista y recuperó terreno para volver a pelear por la intendencia que supo manejar durante seis años. La performance del "Tigre" Cavallero, con casi el 40 por ciento de los votos, recibió anoche la felicitación de la Presidenta. Por su parte, el radicalismo logró posicionarse como una alternativa y encumbró a Jorge Boasso.

Mientras, el Frente Progresista tuvo en la socialista Clara García a la candidata más votada. Como era de esperar, la lista del intendente Miguel Lifschitz se impuso con holgura en esta interna por sobre el segundo, Nire Roldán. Pese a ello, los votos obtenidos por García no fueron los esperados, tanto que Lifschitz no pudo ocultar su mal semblante cuando apareció en el Hotel Ariston. Para el intendente este test electoral supone un duro golpe, en la misma semana que había empezado a instalar con fuerza su candidatura a gobernador.

En la ciudad de Santa Fe, el intendente Mario Barletta, desde el Frente Progresista, festejó como propio el triunfo de su candidato a concejal y secretario de Gobierno, José Corral. Su lista casi duplicó los votos que obtuvo el ganador en la contienda del Partido Justicialista, Roberto Campanella. "Estamos construyendo una nueva mayoría que va a transformar Santa Fe", proclamó el radical Barletta, en medio de los festejos de anoche. Y una consigna de sus seguidores metió un efecto sorpresa en el resultado electoral. "¡Borombombom, borombombom! ¡Mario Barletta, gobernador!", cantaron los radicales. Barletta les pidió calma. En el PJ, Campanella arrasó y se quedó con los primeros tres lugares de la lista de concejales, desplazando al dirigente K Jorge Fernández al cuarto lugar.

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