Malas Lenguas de N&P

¿Hipocresía o cinismo?

Extraviada, olvidadiza o…

Descalabro.

Soy comprador.

Soberbia incurable.

¿Hipocresía o cinismo?

Es todo un interrogante en qué lugar ubicar a los que se amontonaron en la jura de los jueces de primera instancia Juan Manuel Fernández Daguerre y Raúl Paolini como miembros de la Cámara Penal de Garantías. Ambos estuvieron rodeados del entusiasmo de sus propias familias y del “calor” de la familia judicial. Destacaban en el acontecimiento el todavía juez del Tribunal Oral Federal Mario Roberto Portela y su yerno Juan Lascano. Abrazos, besos, más abrazos y más besos. Fue encendida la atención que se prodigaron suegro y yerno, con el abogado Jorge “el mudo” de la Canale. Ambos. Como es de público y notorio conocimiento, son (¿o fueron?) íntimos del abogado Eduardo Cincotta, que también se sabe, está alojado aún en la UP 44 por motivos tan alejados del ordenamiento legal que pinta para ser caratulado como un nuevo caso Dreyfus.

Extraviada, olvidadiza o…

La que llama la atención con su conducta es Zulma Rodríguez de Portela, ex integrante del servicio de seguridad de la Universidad Nacional de Mar del Plata. Agota la paciencia de los conocidos aduciendo que en el tema de la detención de Cincotta y las cuestiones cargosas que buscan endilgarle, “ellos” -léase su esposo Mario- no tienen nada que ver. Charlangas de este tenor se han bancado, entre otros, José Luis Palenzona, el artillero honorario Víctor Brond y varios abogados más, anche sus esposas, cuando se cruzan con doña Zulma y quieren saber “cómo le han hecho esto a Eduardito”.

Descalabro.

El área de Cultura comunal vive horas aciagas. O las áreas, bah, ya que todo registra un nivel de anarquía increíble. Su titular, Carlos Rodríguez, no maneja ni un monopatín; en la biblioteca cunde la desesperación desde que corriera la voz de que retornaría a por su antiguo despacho Marcelo Marán. Y se escuchan voces muy críticas respecto de las funciones que cumple Pupeto Mastropasqua en distintos ámbitos, incluido Villa Victoria. Nuestras fuentes sostienen que hay increíble trasiego de dinero de manera inapropiada por lo menos. ¿Algún concejal que ponga una mirada sobre el tema? Ampliaremos.

Soy comprador.

Nos cuentan que como rico recién llegado a la mesa de la abundancia, el intendente GAP-Perogrullo le formalizó a Juan José Lago Beitía, dueño de la Casa del Puente -creada y construida por el genial arquitecto Amancio Williams- la intención de la comuna de adquirir dicha propiedad. No fue una propuesta así nomás: GAP-Perogrullo envaró la espalda y arriesgó “soy comprador, decí el precio”. Lago, curtido en esto de tratar con políticos exultantes, fue serio y conciso: “pidamos tres cotizaciones, busquemos un buen precio para la comuna y veamos”, dicen que dijo. Todavía está esperando la segunda reunión, y ya pasaron como cuarenta y cinco días.

Soberbia incurable.

El concejal electo por AM, José Reynaldo Cano, que le cuesta a la comuna la friolera de un millón de pesos por año, no responde objeciones. Sostiene que el suyo es un trabajo silencioso que persigue la descentralización municipal, y se abstiene de responder a los comentarios que recibe desde un sector de la oposición. “Escuché algunas críticas por ahí, pero no contesto a nadie, solamente respondo con trabajo”. Traducido al argentino básico: hago lo que se me canta y al que no le gusta que se embrome.

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