Las malas lenguas de N&P

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Errándole fiero. A cierto medio que se promociona como el diario decano de la ciudad le está faltando información fidedigna. Días atrás publicaron que la causa en la que aparece imputado Eduardo Benedetti por contratos de limpieza en el EMDER había sido elevada a juicio. Pues nada que ver. En realidad, se lo acusa por incumplimiento de los deberes de funcionario público. Lo raro de todo el tema es que los contadores Queral, Herrada, Galvagna, Rodríguez y Ortea fueron desincriminados por la justicia de garantías. El sentido común, muy poco presente en el accionar judicial local, deja colgado al funcionario político y sobresee a los funcionarios técnicos con competencia directa en la temática. Extraño, ¿no? Bueno, no tanto: algunos recuerdan que el juez de garantías Daniel de Marco está emparentado con el senador Jesús Porrúa. ¿Que qué tiene que ver? Nada…, una casualidad, eso.

Hablando de… Porrúa, el senador la está pasando incómodo. Quiere renovar la banca, y en virtud de ello banca fervorosamente cualquier capricho o aspiración que tenga Florencio Aldrey Iglesias. Si de la cerca se trata, lo llama a Nicolás Maiorano y le susurra: “Che, aflojá, dejalo a Aldrey tranquilo, que está invirtiendo mucha plata”. Ante los resultados negativos para el multiemprendedor coruñés, el panorama del Suso ha tornado castaño oscuro. Dicen que Florencio le espetó: “¡vamos hombre, o tú no importas en la política o me estás traicionando!”. Qué fresquete por la espalda.

Intrigas palaciegas. Allí, en la manzana de las sombras donde tiene su asiento la política de la ciudad, corren versiones encontradas sobre la partida de Fernando Giangreco de la titularidad de la Delegación Sierra de los Padres. Unos sostienen que Giangreco se cansó del ninguneo de Pulti; otros hablan de cadenas de mails que anunciaban historias oscuras referidas al barrio privado en Sierra. Finalmente nos cuentan que, harto de que Perogrullo no lo atendiera, al cruzarlo en un acto público, Giangreco le tendió la mano y le dijo: “Fernando Giangreco, delegado de Sierra de los Padres, mucho gusto”. A lo que Perogrullo le contestó: “Gustavo Pulti, presidente de Acción Marplatense”. De allí que Perogrullo le habría exigido a Juan Guiñazú que lo echara, o que le avisara que tenía que renunciar. El tema no le cayó nada bien a Guiñazú, quien integra a su bagaje de hartazgo esta situación ajena.

Ofertas. El tema de la partida de Guiñazú de la Secretaría de Gobierno está al rojo vivo. ¿Quién lo reemplazará? Se lo habrían chamuyado a Fernando Mumare, hoy juez de faltas, que educado y ceremonioso como es dijo nones. Algunos sostienen que Aldrey Iglesias estaría presionando a Porrúa para que se incorpore a la desgestión Perogrullo y trabaje ordenando la cuestión política. Mm, habría que ver cuántos pares son tres botas: sería un baldón imperdonable para alguien que por ambición hace mucho que dejó todo escrúpulo con tal de satisfacer sus instintos materiales.

La fiestita. En El Divino Beach, el abogado César Sivo festejó el repaquete cumple de 15 de su hijita. Entre los presentes estuvieron Roberto Falcone, Susana Salerno, Pablo Vacante. La alegría no es sólo brasilera y tampoco cumpleañera: los ríos de champán que corrían traían ecos que sonaban a “¡cómo zafamos a Facundito, che!”.

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