Malas Lenguas de N&P

Viejas costumbres.

De viaje.

Papelón.

Perogrullo al borde del vacío.

Viejas costumbres.

No sólo antiguas sino cuestionables son las costumbres que tiene el encartado camarista Marcelo Madina. Al parecer, el dedillo que utiliza para designar personal en su feudo funciona desde hace largo tiempo. Según comentan allegados al Juzgado de Garantías Nº 1, al asumir como juez de Garantías, Madina designó en la planta funcional a Juan Melón Gil, cuyo mayor mérito al momento de ser nombrado era ser el novio de la ex cuñada de Su Señoría. El noviazgo culminó, pero Melón Gil continúa firme en su cargo. Es que pertenecer tiene sus privilegios.

De viaje.

Los jueces Ricardo Favarotto y Marcelo Riquert, luego de dar sueltas a un abusador sexual con condena a cumplir en diciembre de este año y pese a los informes negativos del Servicio Penitenciario, han partido raudamente de vacaciones por treinta días al Reino de España. El gran interrogante ahora es: ¿habrán dejado al señor "G" al cuidado de sus hogares, para que el mismo logre "reinsertarse" en la sociedad? El señor "G" no es otro que Daniel Alberto García, con condena por abuso sexual agravado por utilización de arma de fuego. A este pimpollo lo llevan los sábados a casita temprano por la mañana y lo retiran a eso de las 18, luego de cumplir con su jornada de "reinserción social" en compañía de su dulce consorte. Vecinos de Tres Arroyos al 500, cuiden hijas, madres, novias, tías, abuelitas y similar.

Papelón.

El que ocurrió cuando altos jefes de la DDI provincial concurrieron a realizar práctica de tiro con el personal local. Llegaron en impresionantes vehículos del tipo 4x4, dieron clases de tiro, y a la hora de la práctica se hallaron con la situación de que el personal local no tenía munición para desarrollar parte del programa. Ya se sabe que sin munición no hay disparo. Cosa seria.

Perogrullo al borde del vacío.

Las deudas se acumulan, la plata "prometida" ya no es tal y viene en cuentagotas, la llegada de fondos por coparticipación disminuye, y encima el ministro de Economía, Amado Boudou, se burla del intendente. Panorama sombrío para Perogrullo, que ya no sabe cómo frenar la estampida que se viene con los guardavidas y la promesa de municipalizar a todos los rescatistas que aún trabajan en playas privadas.

La cuestión es que los números no dan ni para los cerca de 150 que se creía inicialmente, mucho menos para los más de 50 de las playas del sur que intentan ocultar. Y si dejamos a un lado el conflicto que se vendrá con la Mutual de Guardavidas que dejaría de funcionar, menudo desaguisado se aproxima de cara a la temporada. Ya el titular del gremio, Néstor Nardone, sabe que no le cumplirán ni de cerca aquella promesa. Así que a prepararse para un verano a puro bronceador y goma quemada.

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