Malas Lenguas de N&P

Distraído.

Hablando de.

De estreno.

Libros y negocios.

Distraído.

Ya no son nuevas las muestras de hipocresía a las que nos tiene acostumbrados Perogrullo Pulti en cada uno de sus discursos; y no menos frecuentes las actitudes de "tirarle el fardo" a terceros ante los incumplimientos de sus promesas de campaña o, lo que es mucho más cotidiano, a lo que siempre cuestionó en sus casi dos décadas como concejal y ahora en el Ejecutivo descubre que no se puede cristalizar. Pues bien, en la reinauguración de las nuevas instalaciones del Centro de Constructores, nuestro intendente nuevamente mordió el polvo de sus mentiras: sabiendo que en aquella casa de pioneros no goza de la mayor simpatía, tuvo que hacer frente al reclamo del sector por avanzar en la reforma del Código de Ordenamiento Territorial. Lo triste es que sin desparpajo le echó la culpa otra vez al Concejo Deliberante, aunque olvidó que su bancada es la que mantiene frenada dicha medida.

Hablando de.

Y en tren de obras y perogrulladas que lo hacen recular diariamente, Perogrullo debió tragarse otro sapo y fue sin dudas uno de los más amargos. Tras pretender prohibir la construcción de un edificio en Güemes y la Costa y hacer demagogia con los vecinos de la zona, el intendente vino a enterarse después de abrir la boca que la autorización para concretar dicho emprendimiento está refrendada por su propia administración. Sí, así es; luego de años de interrumpir estas obras, ahora la propia gestión aprobó el edificio que busca erigir la firma Mastrángelo. El asunto es quién les va a explicar a los vecinos que todo eso de que estas obras debían pasar por el Concejo Deliberante es palabrerío que se llevó el viento.

De estreno.

Su Señoría el juez Ricardo Favarotto adquirió Corolla 2008 0 km., línea nueva. Todo en orden, un auto a todas luces razonable respecto de lo que puede poseer (y sobre todo pagar) un funcionario judicial. Nada de autos alemanes de cincuenta mil dólares o más, como algunos colegas suyos. Eso sí (siempre hay un pero): para retirarlo de la concesionaria podría haber esperado a horas de la tarde y no ir en pleno horario judicial. Una cuestión menor, claro, al lado de otras protagonizadas por personajes del mismo rubro. Pero el horario de trabajo debería respetarse, para después no quejarse de que las causas se acumulan. Si no estamos cuando hay que estar, es lógico que se apilen.

Libros y negocios.

Quizá por aquello de imitar lo que se admira, el intendente GAP-Perogrullo busca emular cada día más a su antecesor Blas Aurelio Primo Aprile (a) "el profe". Tiene la misma relación con Florencio Aldrey, con los hermanos Trujillo y con José María Conte. Tanto quiere parecerse, que la ha emprendido con la adquisición de libros.

Si bien las necesidades son muchas, rememora que asumió en el mar de las tempestades y que su Gobierno asumió en una crisis peor que la de EE.UU. de 1929 y las post-guerras mundiales juntas. Mientras tanto, es imperiosa la necesidad de leer y regalar libros caros; o por lo menos así se desprende de los $135.000 (sí, leyó bien, $135.000 o US$36.000, como le guste más) que gastó de acuerdo a la solicitud de compra Nº761 del 2009, a través de la cual, con el fin de hacer "obsequios institucionales", encargó 1.000 libros llamados "Mar del Plata Ciudad Oceánica". La necesidad tiene cara de hereje, pero el olor a cosa rara tiene cara de Perogrullo, parece.

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