Mala noticia para Moccero: Scioli vetó 70 millones para municipios endeudados

La ley de presupuesto no perdonará a los municipios que adeudan altas sumas en dólares para obras públicas. Coronel Suárez está en esa lista de municipios.
Para huir del «alerta naranja» que calcina a los bonaerenses, el Gobernador decidió partir con su esposa a esquiar a Los Alpes. Terminado su periplo de optimismo «sonrisal» por la costa atlántica y alejado del péndulo que marca los tiempos del Gobierno Nacional, no pensó en que un cazador de fotos enviaría a Perfil.com la imagen del mandatario provincial en plena práctica de esquí rodeado por la nieve.

El intendente Ricardo Moccero no recibe buenas noticias respecto al veto que realizó Daniel Scioli.

Eso sí, en la noche de Reyes y antes del fenómeno «126» que puso de patitas en la calle a Redrado firmó la resolución que veta dos leyes aprobadas con fórceps en Diciembre de 2009 y que tenían por objeto satisfacer dos demandas urgentes: el endeudamiento de los municipios por obras públicas y la reparación económica a personal del estado y docentes cuyo retiro corresponda a los períodos 2002 y 2005.

Los municipios de Alem, Puan, 9 de Julio, La Plata, Coronel Suárez, General Alvear, Monte Hermoso, La Costa, General Villegas, Hipólito Yrigoyen, Rivadavia, San Nicolás, 25 de Mayo, Brandsen, Azul, Magdalena, Guaminí, Mar del Plata, General Alvarado, General Arenales y Exaltación de la Cruz adeudan ni más ni menos que 70.000 millones de dólares y sus intereses por haber realizado obras de cloacas y agua potable.

La norma provincial tenía prevista la condonación de ese monto y sus intereses para trasladarlo a los frentistas que también iban a ser perdonados por los municipios. Cuando la ley se votó, los intendentes y legisladores provinciales que volvían para las fiestas a sus ciudades festejaron y, por supuesto, se lo contaron a los habitantes con bombos y platillos en medio del ahogo financiero en el que estaban sus arcas. Todos habían comprometido su patrimonio entre los años 1995 y 1996 cuando la situación económica estaba enmarcada en la convertibilidad y si bien hubo suspensiones y ayudas progresivas por parte del estado bonaerense, los montos originales de esos compromisos siempre quedaron pendientes de pago.

Costos políticos

Ahora quienes deben afrontar los problemas y los costos políticos en los municipios son los intendentes y algunos de los diputados provinciales que llegaron en pleno período de festejos findeañeros con la buena noticia.

La otra norma derogada suprime los beneficios que se les reconocía a agentes públicos bonaerenses y docentes que cesaron sus actividades entre los años 2002 y 2005. Los jubilados iban a recibir la compensación correspondiente que durante ese período estuvo suspendida con argumentos que apuntaron a la crisis patrimonial del estado bonaerense.

Con una situación energética que ya obliga a gran parte del territorio bonaerense a soportar cortes programados o suministro irregular de electricidad, el alerta naranja para el conurbano y la famosa reunión gastronómica en Pinamar protagonizada por diputados y senadores kirchneristas el pasado fin de semana en la casa de Horacio González, titular de la Cámara Baja, terminó de explotar en medio de una crisis institucional que tiene en vilo al funcionariado en pleno enero.

No deben estar muy contentos con las vacaciones de «Danielito» en el entorno kirchnerista que ayer cobró otra víctima con la renuncia del Procurador del Tesoro y las cuatro horas de declaración del jactancioso Martín Redrado que aún parece encerrar en su puño los secretos que pueden demoler a varios de los que sueñan que sea él el que se vaya con el mismísimo Scioli a los Alpes Suizos y se quede en el congelador al menos por una década. Eso sí, el Gobernador estará hoy junto a Cristina Kirchner para inaugurar disciplinadamente obras en Capitán Sarmiento.

"Cabe recordar que durante el año 1996, en medio de una situación económica de crecimiento, numerosos municipios de la provincia de Buenos Aires tomaron créditos en dólares para la ejecución de obras de agua potable y/o desagües cloacales" pero "tras la debacle generalizada, la mayoría de las deudas de municipios de la provincia de Buenos Aires, se fueron encauzando a través de distintos procesos de conversión o se fueron reestructurando a través del programa de conversión y reestructuración de deudas municipales establecido por la ley 13011. "Sin embargo, las deudas originadas por los créditos en cuestión se mantienen sin resolución de ningún tipo y resultan una pesadísima carga que a los municipios se les torna imposible afrontar, ya que la deuda original se ha multiplicado por tres", asegura la iniciativa convertida en ley

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