Magra perfomance provincial a la hora de atraer inversores

Mas allá de los discursos entusiastas de cada elección, la realidad concreta es que Catamarca no levanta cabeza; en el ranking que mide el grado de competencia de las provincias y aconseja inversiones ocupamos el puesto 18, fundamentalmente por la virtual caída del régimen de promoción industrial; la cuestión debería preocuparnos, tanto como a algunos les preocupa tener "los pantalones bien puestos".
Según un informe elaborado por la consultora Delphos Investment, la ciudad de Buenos Aires es el distrito más competitivo del país a la hora de producir e invertir. Le siguen las provincias de San Juan, Chubut, San Luis, y Tierra del Fuego, según el mismo ranking, que ubica a Catamarca en el oscuro puesto numero 18.

Nuestra provincia obtiene un puntaje de 5,59, con un mínimo de 0 y un máximo de 10, tras el análisis de distintas variables económicas como presión tributaria estatal, recaudación propia, dinámica y la variedad de destinos de exportación, tamaño del Estado, entre otros ítems, y en esta oportunidad influye la virtual caída del régimen de promoción industrial que comenzará a operar en los próximo años.

El informe evaluó unas 46 variables que favorecen a un distrito "para localizar y desarrollar actividades económicas". Entre las que se tuvieron en cuenta figuran la capacidad productiva, la presión fiscal, la infraestructura, el financiamiento, la integración comercial, la ciencia y la tecnología y el desarrollo humano. Cabe destacar que el informe no considera el valor del peso respecto de otras divisas -el factor más usado a la hora de medir la competitividad- por ser el mismo en todo el país.

De esta manera , el informe revela que la Capital Federal "alcanza el liderazgo en las mediciones de infraestructura y financiamiento, lo cual es posible gracias a la amplia cobertura de servicios básicos, telecomunicaciones, red vial, servicios de salud y entidades financieras". El distrito tiene, además, la menor tasa de analfabetismo de Argentina.

El segundo y tercer puesto, en los que se encuentran San Juan y Chubut respectivamente, bien podría ser considerado un "empate técnico", ya que sólo se diferencian por algunas décimas en sus resultados.

San Juan obtuvo ventaja gracias a la dinámica y la variedad de destinos de sus exportaciones, además de la alta inversión en minería y la baja presión fiscal, según demostró el reporte. Sin embargo, cabe destacar que la actividad minera provincial es subsidiada por el Estado y que no se pagan retenciones como en otros productos que se venden al exterior.

El crecimiento sanjuanino sorprende porque la provincia figuraba sexta el año pasado, según el Índice de Desempeño Provincial 2007 publicado por Red Libertad. Este ranking también ubicaba en primer lugar a la Capital Federal, seguida de San Luis, Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires; este año, el distrito bonaerense -la economía más grande del país- se ubica en la mitad de la tabla de competitividad.

Entre el tercer y el décimo puesto se ubican Chubut, San Luis, Tierra del Fuego, Río Negro, Córdoba, Santa Cruz, La Rioja y Santa Fe. Las provincias patagónicas obtienen ventajas gracias a sus recursos naturales; y las del litoral -Santa Fe y Córdoba-, por su riqueza agrícola e industrial. Otros tres distritos que crecieron con regímenes de promoción industrial son San Juan, San Luis y La Rioja.

Las condiciones naturales favorables, políticas de Estado que alientan la inversión privada, y la inversión lograda, son las características que hacen más competitivas a las provincias que lideran la tabla, según el mismo informe de Delphos Investment. A causa del desarrollo productivo, además, aumenta el desarrollo humano, lo que mejora aún más su posición.

Las provincias menos favorecidas son las del norte: Formosa, Santiago del Estero y Chaco. Éstas se ubican en los últimos tres puestos por deficiencias en infraestructura, fuentes de financiamiento, aliento a inversiones, la estructura impositiva y la integración comercial. Según Delphos Investment, "el escaso desarrollo productivo tiene como resultado magros indicadores de desarrollo humano, presentando los peores índices de pobreza e indigencia".

Medianamente atractiva

El Índice de Desempeño Provincial (IDP) que elabora la Fundación Libertad -entidad con sede en Santa Fé- tiene como propósito medir la libertad económica en las economías del interior a partir del análisis de tres áreas de estudio: tamaño del sector público, financiamiento del sector público y empleo público provincial.

Estas variables indagan sobre la existencia de obstáculos gubernamentales para la iniciativa privada, asumiendo que en la medida que haya una menor interferencia del estado, habrá más libertad económica y por ende mayor espacio para los emprendimientos privados. En este sentido, aquellas jurisdicciones que gocen de más libertad económica ofrecerán un mejor clima para la inversión, lo que en el IDP se traduce en un mayor puntaje y en un mejor desempeño.

A cada distrito se le asigna un puntaje del 0 al 10 siguiendo la metodología aplicada por The Fraser Institute de Canadá que mensura la libertad económica en Norteamérica. Los resultados del IDP 2008 plasman de manera categórica la alta disparidad entre las distintas provincias argentinas, lo que implica que cada una de ellas posee incentivos diversos para que los inversores arriesguen su capital.

Esta fuerte asimetría entre las economías subnacionales se debe a la existencia de problemas de carácter estructural. Prueba de ello es que tanto el conjunto de provincias líderes como las de más bajo desempeño son prácticamente las mismas en los distintos años bajo estudio.

Puntualmente, por cuarto año consecutivo Ciudad de Buenos Aires continúa liderando el ranking, aunque en esta edición su puntaje alcanzado es de 8,73, el más bajo desde 2005. Y, en el otro extremo, Formosa se vuelve a adjudicar el puesto más bajo tal como acontece desde que se elabora este informe. Por otra parte, Santa Fe y San Luis logran el segundo y tercer lugar respectivamente.

El ranking 2008 se presenta a continuación:

Posición Provincias Puntaje 2008

1 Ciudad de Buenos Aires 8,73 2 Santa Fe 7,9 3 San Luis 7,83 4 Buenos Aires 7,27 5 Córdoba 6,88 5 Río Negro 6,88 7 San Juan 6,77 8 Mendoza 6,7 9 Chubut 6,48 10 Salta 6,38 11 Misiones 6,29 12 Neuquén 6,26 12 La Rioja 6,26 14 La Pampa 6,25 15 Santa Cruz 5,74 16 Entre Ríos 5,73 17 Corrientes 5,64 18 Catamarca 5,59 19 Tierra del Fuego 5,05 20 Tucumán 4,94 21 Chaco 4,3 22 Jujuy 4,13 23 Santiago del Estero 2,14 24 Formosa 2,02

En lo que concierne a los puestos en el ranking y su comparación con la edición precedente, cinco jurisdicciones ganaron posiciones, ocho permanecen en el mismo puesto y once perdieron puestos. Tucumán y La Pampa son las provincias que más lugares perdieron en el ranking con siete y seis lugares respectivamente.

Precisamente, la primera de ellas pasó del puesto 13 al 20 y la segunda del 8 al 14. En otro orden, Chubut y Rió Negro son las que más posiciones han recuperado pasando del puesto 17 al 9 y del 12 al 5 respectivamente.

Por otra parte, nueve provincias han reducido sus puntajes siendo Tucumán, Santiago del Estero y Ciudad de Buenos Aires las que lo han hecho en mayor magnitud (-0,99, -0,9 y -0,8 respectivamente) en tanto que quince estados subnacionales han incrementado su puntaje respecto al IDP 2007. En este último grupo se observa que las provincias de Corrientes, Chubut y La Rioja son las que han obtenido un mayor incremento con 1,30, 1,07 y 1,02 puntos cada una.

El análisis de las variables El desempeño que cada estado provincial ostenta en las variables reflejan diferencias sustanciales en todas las áreas de estudio, es decir, en el tamaño del sector público, en la autonomía fiscal, en la presión impositiva así como también en la magnitud que adquiere el empleo público a nivel provincial.

En este marco, en las provincias líderes el tamaño del sector público -medido a través de los gastos corrientes / PBG- es cercano al 10% en tanto que en las jurisdicciones de Formosa y Santiago del Ester esta relación es del 60% y del 50% en forma respectiva, exhibiendo una fuerte presencia del estado en la economía.

En otro orden, la autonomía fiscal muestra que los distritos del interior son altamente dependientes de los fondos enviados por el gobierno central. En promedio, los recursos propios de los estados subnacionales representan el 21% de los ingresos corrientes, con extremos muy marcados.

En Formosa, La Rioja, Catamarca, Santiago del Estero, Jujuy y Chaco la recaudación tributaria propia es inferior al 10% de sus ingresos corrientes pero en las provincias líderes (Ciudad de Buenos Aires y Santa Fe) es superior al 30%. La Pampa y San Luis muestran el mejor desempeño en la relación de stock de deuda y resultado financiero.

Además, en lo que atañe a la relación entre la recaudación fiscal y el producto -que refleja la presión fiscal- Tierra del Fuego y Mendoza son las de más bajo desempeño, mientras que La Rioja, Catamarca y San Luis son las que exhiben la más alta performance.

Por último, la presencia del empleo público provincial es muy significativa en las provincias. En promedio, el 30% de la población ocupada trabaja en el sector público provincial, proporción que supera el 50% en provincias como Santa Cruz y Formosa. Esto denota que en las provincias argentinas el sector público constituye una fuente crucial de empleo, lo que atenta contra la libertad económica a partir de la mayor extracción de recursos del sector privado.

Conclusión

El IDP muestra las fuertes asimetrías que existen en las economías del interior del país y el carácter estructural de las mismas. Esto se comprueba cuando se observa que el grupo de jurisdicciones líderes del ranking y las de más bajo desempeño son las mismas para las cuatro ediciones del índice. Por lo tanto, se requiere de una solución de carácter integral y con una perspectiva de largo plazo para poder revertir dichos contrastes.

Por otra parte, si bien existen otros factores que inciden en el crecimiento y desarrollo de una economía, creemos que es a partir de una mayor libertad económica cuando se sientan las bases para la iniciativa privada y el desarrollo del espíritu emprendedor y por ende, para el progreso económico y social.

En función de los resultados del IDP 2008 se pueden disgregar grupos de provincias. Por un lado, aquellas que lideran el ranking y que presentan un marco más favorable para el accionar privado, denominadas competitivas, y en el otro extremo los estados subnacionales que presentan una mayor dependencia hacia el gobierno nacional tanto en materia de empleo como en el financiamiento de sus gastos y que, naturalmente, son las jurisdicciones ubicadas en los últimos puestos del Índice.

A esta les cabe una denominación de dependientes. Por otra parte, no debe soslayarse que también juegan un rol central a la hora de analizar los antagonismos existentes entre provincias las riquezas naturales con que cada región cuenta. Este hecho se traslada a elevados ingresos per cápita (provincias petroleras) y las jurisdicciones de este grupo podrían encuadrarse bajo la denominación de rentistas.

Por último, cabe reconocer que si bien los contrastes también obedecen a cuestiones estrechamente vinculadas con los asimétricos entramados productivos así como también a las condiciones geográficas y socio-económicas, lo cierto es que la ausencia de un sistema federal y de autonomía provincial ha generado un mecanismo perverso que no se condice con los necesarios para el desarrollo regional de largo plazo. A partir de esto, queda claro que hay un amplio y extenso campo de trabajo para que desde el sector público y privado surjan políticas económicas que permitan el renacer de las economías del interior a través de un incremento de su potencial productivo.

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