El magnetismo de la paridad.

Con la serie en favor de Atenas 2-1 sobre Peñarol, hoy se disputará en Mar del Plata el cuarto juego de la definición.
La primera sensación saludable que deja la serie final de la Liga Nacional es que, además de una acentuada y atrayente paridad, ambos rivales pueden ganar como visitantes en un marco de seguridad y tolerancia absolutos y elogiables. Ya sea de los protagonistas, que ni siquiera esgrimen reclamos contra el irregular arbitraje, como del público que aplaude con hidalguía a su equipo en la derrota. Así, en ese ambiente de cordura y dentro de estadios que otorgan garantías por su amplitud, se disputará hoy, a las 21 (con transmisión de TyC Sports), en el Polideportivo de esta ciudad, el 4to juego de la serie al mejor de 7 partidos que Atenas le gana a Peñarol por 2 a 1, luego del ajustado triunfo de anteanoche, también aquí, por 76 a 74.

La otra sensación ineludible es que los márgenes de diferencias son tan estrechos que la lógica se pierde cuando se analizan la relatividad de cada partido. "Si entraba el triple de José Muruaga (en el último segundo del último cotejo) hoy estaríamos hablando de lo mal que jugó Atenas", dijo, con razón, Sergio Hernández, técnico del conjunto marplatense, muy molesto por la oportunidad perdida en el 3er playoffs. "Esto va a seguir así, jugándose segundo a segundo", agregó.

Bruno Lábaque, el base cordobés, mantuvo esa línea de análisis: "Esta claro que las localías no pesan. Se van a dar partidos muy cerrados porque no hay muchas diferencias entre nosotros, y el que se equivoque menos en los segundos finales será el ganador".

Román González, pivote de los marplatenses, señaló: "Entre uno y otro equipo hay 4 a 6 puntos de diferencia, nada más, y depende de cómo se de cada juego, cada encuentro, cada momento de los partidos. No hay nada resuelto, en absoluto, nosotros seguimos con vida. Tenemos que corregir errores, yo no tendré que apresurarme y forzar situaciones para ganar el próximo juego".

"Estuvimos afortunados en el final, entraron un par de balones clave en el cierre y finalmente pudimos ganar", afirmó el entrenador Rubén Magnano.

Por eso los partidos son parecidos en su esencia y muy disputados. Atenas impone la defensa. En los dos partidos que Juampi Figueroa maniató al MVP del año David Jackson y Djibril Kanté le ganó el cuerpo a cuerpo en la zona pintada a Román González, el vencedor fue Atenas.

Es la lucha extrema entre una gran defensa y un gran ataque. Atenas y Peñarol fueron los mejores de la temporada en cada uno de los respectivos rubros y se nota en la serie decisiva de la Liga Nacional. Cuando los marplatenses logran correr y no dejan acomodarse a la defensa rival, sacan ventaja; de lo contrario, se desesperan y fuerzan las situaciones.

"El problema es que cuando ganábamos por 10 puntos (52-42) estaba todo bien, pero cuando ellos se pusieron a 6 entramos en urgencia. Y no había ninguna razón para pensar que podían alcanzarnos. En eso nos equivocamos", acotó Hernández, efectuando un autoanálisis del funcionamiento de Peñarol.

Lo cierto es que cuando el tanteador se mantiene por debajo de los 70 puntos, gana Atenas (69-61 en el 1er partido); cuando supera los 80, triunfa Peñarol (85-75 en el 2do) y cuando ronda lo 70, la definición es muy cerrada (76-74 y resuelto en el último tiro, como en el 3ro).

Más allá de que el estilo de permisividad o no del arbitraje influya, esta final seguirá manteniendo las apuestas muy parejas si hoy gana el local, pero para eso tendrá que esperar que Jackson y Román conviertan cerca de 45 puntos entre ambos, porque ése ha sido el termómetro de esta increíblemente pareja gran final de la Liga Nacional de básquetbol.

* Sin problemas por el derecho de admisión

El derecho de admisión ejercido en Mar del Plata anteanoche por el Coprosede fue exitoso. "La barra brava, que provocó los incidentes de Olavarría, estuvo en las proximidades del estadio, pero no se acercó al radio de las cámaras instaladas en los accesos. Y no hubo ningún incidente", dijo ayer Alejandro Amoedo, a cargo de la seguridad de Peñarol. "Hace varios meses que los inadaptados están al acecho de un descuido, pero no pueden ingresar en el estadio", agregó.

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