Un magnate que deberá administrar el poder real

Por Carlos Vergara

SANTIAGO, Chile.- Pese a sus defectos, pese a sus intereses, pese a tantas cosas, pocos tienen dudas de que Sebastián Piñera será un presidente todo terreno. Su fuerte personalidad, tan activa como exigente, le valió en sus comienzos en la política el apodo de "Locomotora", que bien grafica el incansable ritmo de vida que lo ha llevado a ser uno de los hombres más ricos de Chile y América latina y que ayer le reportó el más caro de sus sueños: la presidencia de la república.

Su ingreso en la política fue en 1989, al ser elegido senador por Santiago, cargo que ejerció durante ocho años. Antes de asumir la presidencia, el 11 de marzo, tendrá la primera de sus pruebas: deshacerse, tal como prometió, de sus activos empresariales en los poco más de 50 días que restan para su arribo al Palacio de La Moneda. De tal manera, millones de ojos escrutarán el destino del 26% que posee en LAN Airlines; de su canal de televisión, Chilevisión; de la Clínica Las Condes, y del club de fútbol Colo Colo. Lo que haga con las dos primeras determinará cuánto valora la confianza de su electorado, pese a que muchos incluso criticaron ácidamente el no haberse desprendido de éstas después del triunfo en la primera vuelta.

Sus planes son tan ambiciosos como las apuestas que hizo en los negocios durante los años 80 y 90, décadas en las cuales cimentó su fortuna, hoy informalmente calculada en unos US$ 2000 millones. Apenas asuma cumplirá con la oferta de bonos de cerca de US$ 80 que hizo para un millón de familias, lo que beneficiará directamente a unos cuatro millones de personas. El llamado "bono marzo", mes en el cual los chilenos sufren por el pago de matrículas, colegiaturas y otras exigencias impostergables, promete ser el primer acercamiento a los más pobres, muchos de los cuales pusieron sus ilusiones en el empresario.

Los primeros cien días de gobierno -considerados el plazo que "marca" la gestión posterior de un gobernante en Chile- serán cruciales en el establecimiento de dos ministerios que llevarán el peso del primer año: Hacienda y Desarrollo Social. El primero de ellos -en el que suena insistentemente el nombre del economista Felipe Larraín- deberá hacerse cargo de echar a andar la maquinaria que permita generar el millón de empleos prometidos por Piñera. Esto, echando mano a la rebaja de impuestos a las pymes, responsables del 80% del empleo en Chile, y retomando los índices de crecimiento cercanos al 6% anual olvidados desde 2005. La segunda cartera, que hasta hoy no existía y en la cual se presume que asumirá el ex candidato presidencial, Joaquín Lavín, trabajará en erradicar la pobreza extrema.

Las cifras que hereda Piñera, un economista que egresó con honores de la Universidad Católica de Chile y luego se formó en Harvard, invitan a creer en el cambio propuesto: 9,6% de desempleo, 13,7% de pobreza y 3,2% de indigencia al 2006, según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), y un salario mínimo de 336 dólares. Un balance fiscal de -3,6% del PBI, que asciende a US$ 14.299, crecimiento de -1,9% anual, y una balanza comercial de US$ 53.000 millones en exportaciones y casi US$ 40.000 millones en importaciones permiten dar crédito a las ideas del empresario.

Con tal escenario, Piñera parece tener todas las de ganar, siempre y cuando no lo traicione su reconocida ansiedad. Católico y de misa dominical, ha sorprendido en esta última campaña al citar insistentemente a Dios en sus mensajes. Casado con Cecilia Morel, a quien conoció siendo muy joven, tiene cuatro hijos, quienes participaron activamente en la campaña.

Considerado por muchos frío y poco afectuoso, durante la carrera electoral se mostró, en cambio, cariñoso con la gente, rodeado de su familia y hasta haciendo la coreografía de "Thriller" en un programa de televisión.

A arremangarse

"Quiero ser recordado como un presidente que cambió la forma de gobernar en Chile, un presidente todo terreno, las 24 horas del día y 7 días a la semana. Un presidente que se arremangó, se hizo cargo de los problemas y lideró la soluciones. Que asumió personalmente la responsabilidad de ganarle la batalla a la delincuencia y de que se crearan un millón de empleos con sueldos justos", dijo Piñera el último viernes.

¿Contará el presidente electo con la venia del Congreso para sus emprendimientos? Si bien la Cámara baja cuenta con una inclinación hacia su sector, con predominancia de parlamentarios de la Unión Demócrata Independiente (UDI), en el Senado los equilibrios se invierten. Tal dicotomía, sin embargo, no debería trabar más allá de la cuenta las reformas que pretende en seguridad (10.000 nuevos policías en las calles), educación (creación de 50 nuevos liceos de excelencia) y vivienda (600.000 hogares), pero sí podría complicar sus planteos en la siempre intrincada área de la cultura, la política (voto voluntario) y las discusiones sobre valores que siempre polarizan a este país.

El personaje

Sebastián Piñera

* Su familia. Este economista egresado con honores y formado en Harvard es el tercero de cinco hermanos de distintas tendencias políticas. Está casado con Cecilia Morel y tiene cuatro hijos.

* Empresario. La revista Forbes lo ubica en el puesto 701 entre los hombres más ricos del mundo, con un patrimonio ahora estimado en 2000 millones de dólares y participaciones en LAN y Chilevisión. Es dueño del club de fútbol Colo Colo.

* Político. Se inició en la política como senador, en 1989. En 2005 perdió las elecciones presidenciales ante Michelle Bachelet, en segunda vuelta.

El programa de Piñera

Política exterior

El presidente electo ha propuesto armar una agenda bilateral con el gobierno de Estados Unidos para realizar programas de acción conjunta para América latina y ubicar a Chile como punto neurálgico de la región.

Estado

Piñera tiene la intención de reestructurar los ministerios con el fin de lograr una mayor eficiencia institucional. Además creará otros departamentos nuevos que puedan enfocarse en problemas específicos, como el anunciado ministerio de Desarrollo Social.

Economía

El plan de Piñera es que la economía del país crezca a un ritmo del 6 por ciento anual, con un mayor apoyo gubernamental a las empresas y una flexibilización del mercado laboral. Además, revisará la política impositiva de Chile, promoviendo una reducción en las tasas para las personas y las pequeñas y medianas empresas. El presidente electo se ha comprometido también a mantener el país sin défict fiscal.

Trabajo

El gobierno de Piñera ofrecerá incentivos al sector privado para impulsar la creación de un millón de empleos entre 2010 y 2014, una promesa electoral del candidato. Además, su gobierno capacitará anualmente a 1,2 millones de personas y revisará la legislación para incorporar la flexibilidad de horarios.

Protección social

Sebastián Piñera prometió durante su campaña electoral que erradicaría la pobreza en Chile para el año 2014, cuando concluya su mandato, mediante la profundización de los actuales programas sociales. Según el programa de Piñera, el "círculo virtuoso" entre crecimiento, empleo y reducción de la pobreza le ayudará a cumplir con este último objetivo.

Energía

El nuevo gobierno de centroderecha de Piñera buscará un desarrollo sustentable para Chile, aprovechando los recursos hídricos del país. El presidente electo invertirá en proyectos no convencionales para que el 20 por ciento de la matriz eléctrica del país provenga de energías renovables en el futuro. En concreto, impulsará el desarrollo de energías no convencionales, como la solar, eólica, geotérmica y la bioenergía.

Seguridad

Una de las promesas electorales de Piñera fue la de aumentar la seguridad en las calles de Chile y combatir la delincuencia. Para ello, su gobierno dotará con 10.000 nuevos agentes a los cuerpos policiales del país.

Igualdad

Aunque Piñera no es partidario de los matrimonios homosexuales, se ha comprometido a introducir derechos legales para las parejas del mismo sexo.

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