Madrid y Santiago del Estero se enfrentan por el uso de fondos

Madrid y Santiago del Estero se enfrentan por el uso de fondos
Licitaron entre profesionales casas que iban a ser populares; 2 millones de euros, en disputa
PINTO, Santiago del Estero.? Contrasta con la típica tranquilidad de este pueblo del interior santiagueño el escándalo por el reclamo de su homónimo madrileño: la devolución de dos millones de euros que, según las autoridades españolas, fueron enviados para la construcción de viviendas para personas de bajos recursos, como publicó La Nacion en su edición de ayer.

Aquí, el Barrio España, construido con esos fondos, tiene 18 coquetas casas que fueron vendidas por licitación y que hoy son ocupadas en su mayoría por profesionales, entre ellos, la hija del actual senador nacional cobista Emilio Rached, ex intendente de esta localidad y ex vicegobernador.

Rached y Guillermo Ganon, actual jefe comunal, dicen no sólo que cada euro gastado está justificado y se ajusta a los objetivos acordados, sino que la Pinto española aún no les remitió una buena parte del dinero previsto. "Si ellos tienen comprobantes de que salieron dos millones de euros, entonces la malversación de fondos está allá, porque acá llegaron 600.000 euros menos", dijo Rached (ver aparte).

Pero hay aquí quienes creen ver aspectos oscuros. Angel Strapazzon, del Movimiento Campesino de Santiago del Estero (Mocase), dijo a La Nacion: "Lo que indigna es que debieron ser gratuitas y para los pobres y terminaron siendo entregadas a los ricos y por plata".

El dirigente del campesinado santiagueño, que en abril encabezó un escrache contra Antonio Fernández, ex intendente de Pinto-Madrid, y quien remitió el dinero en cuestión, agregó: "Las casas, según el acuerdo, eran para gente pobre. Lo que pasa es que las vieron lindas y se las vendieron a profesionales, sojeros, empresarios y hasta a la hija de Rached. Y lo peor es que los montos oscilaron entre 60.000 y 90.000 pesos que, al ser pagados, no fueron a una cuenta de la Fundación Pinares, sino que fueron a parar a una cuenta personal de Fernández".

En su defensa, Ganon sostuvo: "Nosotros tenemos cada factura, cada comprobante, cada resumen de obras, y todo está documentado. Todos los requerimientos pedidos desde España fueron respondidos. Como publicó La Nacion ayer, en Pinto-Madrid consideran insuficiente la información de los documentos remitidos desde acá. Ganon aclaró que el convenio no era por dos millones de euros, sino por poco más de 1.700.000, y que efectivamente les llegaron 1.478.000. Según el intendente, les "faltan" 238.000 euros. En España juran que fueron 2 millones de esa moneda.

Pueblo chico...

Pinto tiene 3800 habitantes; está 230 kilómetros al sudeste de la capital santiagueña, sobre la ruta 34, la más importante, que cruza las zonas más productivas de la provincia, que luego confluyen en Santa Fe. Tiene una entrada principal. La avenida central desemboca en la estación de trenes. En ella se encuentran el municipio y los negocios más importantes.

El hermanamiento con las otras Pinto (la de Madrid; una en el sur de Chile, cerca de Concepción, y otra en Honduras) data de mayo de 2003. La ayuda comenzó a llegar al año siguiente, en marzo.

La Nacion recorrió Pinto y pudo comprobar que el llamado Barrio España consta de 18 chalets de excelente calidad y de una gran casona de color amarillo, con una pileta de natación en su jardín trasero, en la que oficialmente funciona la sede de la Fundación Pinares, creada tras la firma de los convenios de 2004 y que, según dijo el senador Rached a La Nacion, "fue apropiada" por Fernández González. "Nosotros mismos lo denunciamos en abril de este año y, por consiguiente, renunciamos a nuestros cargos en ella." Rached fue vicepresidente de Pinares.

Las casas, que se suponía que serían destinadas a viviendas sociales para familias de bajos recursos, hoy son ocupadas por un empleado bancario, una jubilada, maestros de educación especial, un odontólogo, un contador, un abogado, dos maestras jardineras, un médico y dos comerciantes de la ciudad, especificó Ganon. Dijo que las construyó la municipalidad con el dinero provisto por la fundación, y que se las vendió por licitación, a partir de 50.000 pesos. Aseguró que se presentaron sólo 20 oferentes.

El escándalo sigue, y el cartel de acceso al pueblo que marca la hermandad de Pinto de la Argentina y de España hoy luce descolorido, roto y casi ilegible, quizá como un reflejo de la relación actual de sus autoridades.

Comentá la nota