Los madereros pidieron ayuda fiscal y promoción de la demanda interna

En un Congreso de Faima realizado en Santa Fe reclamaron al Estado varias medidas de corte tributario: contar con un IVA y Ganancias diferencial, la eliminación del impuesto al cheque y promoción del consumo
Los madereros se reunieron en Santa Fe y pidieron al Estado que descomprima la presión impositiva y estimule la demanda de productos forestales como principales lineamientos para enfrentar la crisis que se abate sobre la actividad, en especial desde que Estados Unidos entró en recesión.

Durante las jornadas vividas en Cañada de Gómez, el país maderero agrupado en la Federación Argentina de Industriales de la Madera y Afines (Faima) mostró su preocupación por la situación internacional y de qué manera afectará a la industria local.

Así, las ponencias giraron en torno a una serie de medidas que necesita el sector para paliar la enrarecida situación (y que muchos arriesgan a que no se ha llegado todavía al ojo del huracán).

Lo esencial

Entre las principales premisas de los congresales, figuran la necesidad de contar con un IVA y Ganancias diferencial, la eliminación del impuesto al cheque y la promoción de la demanda interna entre otros aspectos.

Córdoba, San Francisco y Cafydma serán las cámaras que protagonizarán junto a personal de Faima gestiones ante la Subsecretaría de Industria, el flamante Ministerio de la Producción y el Ministerio de Economía.

Uno de los que tuvo mayor protagonismo en las jornadas de los madereros fue el representante de Misiones e integrante de la Asociación Productores, Industriales, Comerciantes Forestales de Misiones y Nordeste de Corrientes (Apicofom), Christian Lamiaux, según reconocieron los propios participantes del evento.

“Cada vez que aparece un escenario de crisis, se trabaja de alguna manera diferente. Es lógico porque las situaciones no son las mismas. Y creemos que la masiva participación de las cámaras afiliadas habla a las claras de la vigencia de este congreso. Pero no sólo eso es positivo: haber trabajado como lo hicimos con el intercambio de ideas, con propuestas de acción y con la convicción que se hizo, nos alienta a creer que vamos a encontrar las respuestas que las cámaras vinieron a buscar”, señaló Lamiaux.

Entre las propuestas analizadas están: a) Promover políticas específicas para el sector; b) Armar un fideicomiso para productos de origen nacional exclusivamente; c) Promover la demanda interna; d) Trabajar en un plan de “Vivienda equipada"; e) Trabajar en un plan de construcción con madera; f) Delegar en IMA la estrategia comercial de muebles

Tributarias

Con respecto al tema fiscal, desde Faima insisten en promover a través de Faima un IVA diferencial, además de promover a través de Faima impuesto a las Ganancias diferencial en relación al tamaño de la empresa, con deducción de inversiones. Asimismo impulsan la eliminación del impuesto al cheque y que se premie de alguna manera a quienes no tengan deudas fiscales.

Como dice Afome (ver aparte), la forestal es la única actividad a la que se le exige (a pedido de los propios forestales) un estudio de impacto ambiental antes de implantarse.

“Un verdadero regalo de fin de año”

Como un presente de fin de año, consideró la Asociación Forestal Mesopotámica la extensión por diez años más de la ley 25.080 hoy mutada en 26.432.

“No fue simple su aprobación por Diputados, en cambio en el Senado el proyecto presentado por el senador Torres tuvo un trámite más rápido. Queda ahora el paso de la publicación en el Boletín Oficial y la redacción de un nuevo Decreto Reglamentario que corrija algunas zonas confusas del original”, señaló la entidad con la firma de su secretario Jorge Pujato.

“La Ley 25.080, criticadas por algunos, benefició a muchos, especialmente a los pequeños y medianos productores misioneros que como diversificación en sus chacras, hicieron cultivos forestales”, analizó el dirigente.

“¿Qué es la ley 25.080 y su reemplazante? Promociona el cultivo forestal a través de una serie de medidas, la principal, el pago de un incentivo que reconoce un porcentaje de los costos de implantación de especies forestales, y se paga contra plantación lograda. La pregunta que normalmente escuchamos es por qué el Estado debe incentivar las plantaciones forestales, si es un cultivo rentable”.

Según explicitó, la respuesta es múltiple:

1º. Por ser un cultivo con retornos a largos plazos, al pequeño productor le es dificultoso solventar una inversión con ganancias a los 15, 20 o más años; pero con la ayuda el Estado, lo hace.

2º. La Argentina es deficitaria en el comercio de productos forestales, con unos u$s 500 millones por año en la actual década, pero de u$s 1500 millones por año en los 90. Esto es producto que en los siglos XIX y XX se arrasaron con los bosques y selvas nativas por expansión de las fronteras agropecuarias y ganaderas: Hoy sobran cultivos agrícolas pero falta madera y sus derivados.

3º. La inversión del Estado en la promoción de las plantaciones forestales es un excelente negocio para el país, se calcula que por cada 1 peso invertido en establecer nuevas plantaciones forestales, recauda entre 40 y 70 pesos a lo largo del ciclo. Y no se gastan divisas en importación de materiales que puede producir internamente.

4º. La forestación, mal le pese a algunos, es el cultivo más amigable con el medio ambiente (no confundir producción con conservación, son dos cosas diferentes, aquí estamos hablando de producción).

5º. Es un cultivo, que cuando se hace con determinados modelos de desarrollo, (con pequeños y medianos productores, y con una industria acorde) es altamente distributivo y gran demandante de mano de obra. Misiones no tiene techo para la industrialización de la producción forestal.

6º. El cultivo forestal protege al suelo de las fuertes lluvias y las altas temperaturas (clima en Misiones). Bien manejado, con podas y raleo oportuno, bajo su dosel se recupera parte del sotobosque nativo, y se da albergue a una variada fauna. No es selva nativa, es un cultivo productivo con grandes ventajas comparativas desde el punto de vista ambiental, faunístico, paisajístico y de desarrollo humano. Ignorar todas esta ventajas, es desconocer la realidad.

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