El macrismo y el PJ disidente se oponen a adelantar la elección

El macrismo y el PJ disidente se oponen a adelantar la elección
En un cambio de último momento, lograron aunar posiciones y sumar sus 34 votos a los del resto de la oposición. Así le achicaron el margen al oficialismo, que igual obtendría los 129 votos necesarios para aprobar el proyecto del Ejecutivo.
En un cambio de posición de último momento, el tándem parlamentario que integran el macrismo y el PJ disidente decidió rechazar el adelantamiento de las elecciones nacionales, sumando sus votos al de los principales bloques de oposición. Con todo, aunque le achicaron el margen, no impedirían que el oficialismo consiga los 129 votos necesarios para que el proyecto -enviado anoche por el Poder Ejecutivo-- sea aprobado mañana en Diputados.

El riesgo de una división en el incipiente acuerdo electoral fue el disparador para que el líder del espacio y jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, y uno de los referentes bonaerenses, el diputado Francisco de Narváez, aceptaran revisar su postura inicial de respaldo a la jugada del Gobierno. Así fue que optaron por acoplarse a la postura contraria al proyecto que desde el vamos sostuvieron el otro referente bonaerense, Felipe Solá, y el titular del bloque PRO, Federico Pinedo, así como el adolfista Luis Lusquiños.

"Rechazamos que la salida de una crisis sea maltratando las instituciones", dijo Pinedo, en el arranque de la conferencia de prensa que ofrecieron ayer en el Congreso, para justificar el viraje. Estaban todos los socios para mostrar una postal de la unidad. "Pierden el tiempo los que nos quieren separar", se atajó De Narváez, quien aclaró que su enfática defensa del adelantamiento de los comicios -en los que aspira a encabezar la lista de diputados, para competir con Néstor Kirchner- fue "a título personal".

Con los 34 votos de ese conglomerado y los otros 64 de la oposición que ya se había definido (la Coalición Cívica, la UCR, el socialismo y el cobismo, junto a dos ex kirchneristas) los votos negativos orillan el centenar, número insuficiente para hacer tambalear el proyecto. Igual, tratarán de impedir el debate negándose a facilitar el quórum. Solo sumarían a algunos otros bloques pequeños y esperan la expresión de nueve indecisos, entre ellos los tres santafesinos cercanos a Carlos Reutemann. En cambio, otro grupo opositor integrado por los ex aristas del SI y Claudio Lozano, de la CTA se pronunció por la abstención, aunque no facilitará el quórum. Son ocho diputados, con dos disidencias: la de los fueguinos que responden a la gobernadora Fabiana Ríos, quienes hoy podrían definirse a favor del adelantamiento.

En el bloque oficialista, que comanda Agustín Rossi, daban anoche como un hecho que en la sesión especial que citó para mañana -en un atajo reglamentario consentido por la oposición tendrá más de 130 votos para darle media sanción al proyecto. Como se trata de una reforma al Código Electoral, se requiere una mayoría especial de la mitad más uno de los miembros de la Cámara -es decir 129 diputados- para ser aprobada.

Las estimaciones del campamento K indican que a los 113 votos propios (hay dos que no estarán presentes) se plegarían no menos de veinte aliados. Entre ellos los tres del Movimiento Popular Neuquino, seis del Frente Cívico santiagueño que responden al gobernador Gerardo Zamora, otros cuatro radicales K, más los kirchneristas críticos Vilma Ibarra y Miguel Bonasso, además de los incondicionales Eduardo Borocotó y Paola Spátola.

El proyecto que firmó ayer la presidenta Cristina Kirchner a su regreso de El Calafate fue remitido de inmediato al Congreso y será analizado esta tarde por la Comisión de Asuntos Constitucionales --donde el oficialismo tiene holgada mayoría- como escala previa a la sesión de mañana. En los fundamentos, Cristina incluyó como motivo del adelantamiento las actitudes que adoptaron Macri y el gobernador santafesino Hermes Binner, de desdoblar los comicios en sus distritos. "El adelantamiento ya anunciado en dos de los principales distritos terminará por instaurar un verdadero estado deliberativo que hará que el año 2009, casi íntegro, resulte dedicado, por superposición a campañas electorales de distinto tipo y nivel", indica el texto que fue entregado en mano al titular de la Cámara de Diputados, Eduardo Fellner, por el secretario de Relaciones Parlamentarias de la Jefatura de Gabinete, Oscar González, un socialista K.

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