El macrismo bonaerense, en crisis: ya hay un PRO disidente

Ya es un clásico en el macrismo. Mauricio Macri sale de gira y en PRO afloran conflictos que llegan velozmente a los medios. Quienes conocen al jefe de Gobierno dicen que es lo peor que le puede pasar. Ahora, más que un conflicto, estalló una crisis: el PRO de la provincia de Buenos Aires se quebró y, al mejor estilo peronista, ya existe un PRO disidente. No sólo eso: el líder del espacio está distanciado de su primo, Jorge Macri -hasta hace muy poco su protegido-, por episodios que se sucedieron antes y después del acuerdo con Felipe Solá y Francisco De Narváez.
La historia cambia depende quién la cuente. En especial porque la mayoría de los macristas que ayer hablaron con Clarín prefirieron hacerlo en off the récord y revelaron que, además de enfrentamientos políticos, se filtran cuestiones personales.

Aun así, asoman dos datos que nadie puede negar. Uno: Jorge Macri dejará de presidir el partido en la Provincia y, por pedido del jefe de Gobierno, el timón quedará en poder de su ministro de Hacienda, Néstor Grindetti. Para la Mesa Nacional del macrismo, Jorge Macri pidió licencia. Para los bonaerenses rabiosos, lo obligaron a irse.

Segundo punto seguro: este mediodía, en la Legislatura porteña, la senadora provincial Viviana Arcidiácono, el presidente de PRO de Vicente López, Cristian Raff, y uno de los integrantes de la mesa directiva, Carlos Fiorentino, anunciarán en una conferencia de prensa la formación del PRO disidente.

¿Los motivos? "Hubo una entrega al duhaldismo del partido. Estamos ante una crisis política total. Se manejan de facto", dijo Fiorentino. La ruptura se conoce apenas días después del anuncio del frente Macri-Felipe Solá-Francisco De Narváez para las elecciones legislativas de octubre.

Curioso. Cuando Clarín le preguntó a Fiorentino por Jorge Macri, a quien defiende, respondió: "Se ha retirado prácticamente de la política. Es llamativo, está desaparecido". Arcidiácono pegó donde más le duele a Mauricio Macri: "Hay un atropello a las instituciones, a las prácticas democráticas y quieren que de algunas cosas no se hable. Y eso no puede ser".

La punta del ovillo de la crisis, para muchos, tiene que ver con la disputa De Narváez-Jorge Macri. Fueron socios en octubre pasado (compartieron la fórmula a gobernador) y se pelearon poco después. Aquel episodio le produjo un dolor de cabeza al jefe de los porteños y entonces decidió enfriar el diálogo con el diputado-empresario. O, lo que no es igual, apostó a su primo, uno de los macristas que más trabajó para seducir a Solá. Pero algo se rompió entre los Macri.

"Jorge nunca terminó de digerir que lo hicieran a un lado y que en el acuerdo también entrara De Narváez. Pero no es el único tema", contó una alta fuente macrista en forma enigmática.

En medio de la crisis, Arcidiácono y Fiorentino, según fuentes del gobierno provincial, se habrían reunido con el jefe de Gabinete de Daniel Scioli, Alberto Pérez. Un encuentro, dada las circunstancias, más que sugestivo.

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