Macri responsabilizó al Gobierno nacional por la inseguridad y ratificó a Montenegro

Macri responsabilizó al Gobierno nacional por la inseguridad y ratificó a Montenegro
Tras la polémica desatada por la decisión de la Policía Federal de retirar a sus agentes de varios puntos de la Ciudad de Buenos Aires, el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, cargó sobre la administración de Cristina Kirchner la responsabilidad por un eventual recrudecimiento de la inseguridad. En diálogo con PERFIL volvió a respaldar a su ministro Guillermo Montenegro, fuertemente cuestionado por el escándalo del detenido espía Ciro James.
Tras la decisión de la Policía Federal de desmovilizar el servicio adicional en varias zonas de la Ciudad, por una millonaria deuda que la comuna mantiene con esa fuerza de seguridad, el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, afirmó ayer a PERFIL que "haber retirado agentes" del servicio de pasajeros y de las estaciones de trenes "fue una irresponsabilidad", y remarcó que el Gobierno nacional es responsable por la seguridad de los porteños.

"Vamos a intentar ayudar, con nuestros mil policías, que van a estar en la calle a partir de diciembre. Pero siempre la mayor responsabilidad va a ser de la Policía Federal, que tiene más de 10 mil agentes; pese a que hemos pedido el traspaso de esa fuerza desde el comienzo de nuestra gestión", señaló el jefe de Gobierno porteño a este diario.

Al participar en un acto cultural en el barrio de La Boca, el mandatario ratificó al ministro de Seguridad: "Absolutamente, Montenegro sigue en el cargo", aseguró a PERFIL.

"Bajo la conducción de Fernández (Aníbal, el jefe de Gabinete nacional, ex ministro de Seguridad y Justicia) la seguridad ha empeorado sistemáticamente", retrucó el líder de PRO, a propósito de las críticas de Fernández y del ministro del Interior, Florencio Randazzo, quienes atribuyeron el conflicto con la Policía Federal a la "ineficiencia" del Gobierno porteño (ver página 13).

El jefe de Gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta, acusó a la Casa Rosada de "usar a la gente" para presionar por un tema de dinero, y, en concordancia con su líder político, subrayó que el Gobierno nacional es el "responsable de manejar la seguridad" en la Ciudad de Buenos Aires, porque no les quisieron pasar la Policía Federal.

"Saben que están las órdenes de pago y que los plazos de pago son los habituales", afirmó Rodríguez Larreta. Y agregó: "A pesar de los insultos de Fernández, estamos dispuestos a coordinar entre la Policía Federal y la Policía Metropolitana".

Por su parte, el ministro de Seguridad y Justicia porteño, Guillermo Montenegro, afirmó que la Policía Federal "no puede dejar de dar custodia" a los ciudadanos de Buenos Aires, porque es su función. "Pueden no estar parados en la puerta de un edificio, pero ante un hecho en el que se requiera la presencia de ellos, tienen que concurrir", advirtió el funcionario.

"Macri se equivoca al atacar a la Federal; no es una buena estrategia", razonaba ayer un legislador macrista. "Ahora cómo van a convivir las dos fuerzas en la calle: la oposición tiene razón, va a haber más inseguridad y se van a tirar los muertos unos a otros", agregó el diputado.

Espionaje. Rodríguez Larreta minimizó ayer la versión que indicó que en la Policía Metropolitana trabajan otros ex espías de la Federal, y aseguró que en la nueva fuerza hay gente que proviene de todas las áreas. En efecto, el 70 por ciento de los efectivos nombrados a la fecha trabajaron antes en la Policía Federal.

El trascendido tiene lugar en el marco del escándalo por la investigación sobre Ciro James, un ex policía federal acusado de espía, que trabajaba en el Ministerio de Educación porteño mientras tramitaba su ingreso a la Policía de la Ciudad.

La estrategia del macrismo es ganar tiempo hasta que llegue el anuncio oficial de la designación del diputado nacional Eugenio Burzaco como nuevo jefe de la Policía Metropolitana. Sin embargo, partidos opositores a Macri ya salieron a cruzar en duros términos al diputado nacional, a quien acusaron de haber sido asesor del ex gobernador de Neuquén, Jorge Sobisch, cuando una represión policial en esa provincia asesinó al docente Carlos Fuentealba.

La Metropolitana pidió ayuda a la Federal

La disputa política entre los gobiernos nacional y de la Ciudad mantiene en vilo a la seguridad de los porteños. En medio del mediático cruce verbal y las mutuas acusaciones de espionaje, PERFIL accedió a un paper elaborado por el Gobierno porteño que demuestra las carencias que admite tener la Policía Metropolitana (PM), e incluye un pedido de colaboración a la Policía Federal.

El documento, que lleva el título "Aspectos a considerar en un anteproyecto de acuerdo operativo e institucional entre la Policía Federal y la Policía Metropolitana", pone en evidencia que la fuerza porteña aún no está capacitada para cuidar ni el patrimonio de las dependencias públicas del Gobierno porteño. Sin embargo, el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, decidió reducir la seguridad en los edificios del Gobierno de Mauricio Macri. El escrito, de poco menos de tres carillas, se encuentra en el Ministerio de Justicia y Seguridad de la Nación y en el porteño. Allí la PM reconoce que "sus competencias no van a ser absorbidas hasta tanto la fuerza no complete su desarrollo institucional con la puesta en funcionamiento de 15 comisarías comunales y cuente con 10 mil efectivos de calle. Objetivos que se piensan alcanzar en un período de diez años". En consecuencia, la fuerza porteña pide que se ratifiquen los convenios entre el Gobierno de la Ciudad y el de la Nación, en los que se delega a la Policía Federal "el cumplimiento de las funciones de auxiliar de la Justicia local y auxilio de la fuerza pública a sus autoridades".

Diferentes fuentes del Gobierno K adelantaron a PERFIL que esta semana el ministro de Justicia y Seguridad del Gobierno porteño, Guillermo Montenegro, recibirá otra embestida. El blanco sería el nuevo jefe de la PM, Eugenio Burzaco, a quien le enrostrarían un supuesto paso por la SIDE durante la gestión de Fernando De La Rúa.

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