Macri reparte cargos entre los aliados

Macri reparte cargos entre los aliados
El jefe de Gobierno corresponderá las "lealtades políticas" que registró en los últimos meses y tienta a dirigentes afines a puestos en áreas descentralizadas. Además, debe acordar los espacios que tendrá la oposición en los organismos de control.
El macrismo acatará uno de los principios no escritos de la política y sumará a la gestión a un grupo de legisladores oficialistas y de la oposición que no renovaron sus bancas. De los extrapartidarios, premiará con cargos municipales a los recientes ex diputados porteños que hayan "contribuido a la gobernabilidad", según el argumento PRO. Esto es, beneficiará a aquellos que hayan encarnado una oposición amistosa hacia la administración macrista en los últimos dos años. El gesto incluirá a peronistas, lopezmurphistas, cívicos y ex ARI. Los nuevos empleos surgirán de la estructura de AUSA, la administradora de las autopistas porteñas; Subterráneos de Buenos Aires S.E. y la Ceamse, entre otras.

"El criterio para el reparto de los puestos responde a la capacidad y experiencia que los dirigentes tengan en cada uno de los temas, más un evidente razonamiento de lealtades políticas", admitió un funcionario macrista, encargado de definir los acuerdos que, por estos días, se concretarán con los legisladores salientes.

Hasta ahora, los macristas ya le ofrecieron al peronista Juan Manuel Olmos –actual presidente del PJ Capital y vicepresidente segundo de la Legislatura hasta el 10 de diciembre pasado– ser uno de los cinco directores de AUSA, la empresa estatal que administra autopistas y peajes porteños. Pero Olmos –un ex kirchnerista que en cada sesión mantuvo una oposición conciliadora hacia el macrismo y hasta avaló algunas leyes clave– rechazó la oferta.

El que sí aceptará es el ex radical, ex ARI y también de perfil moderado, Alejandro Rabinovich, quien integrará el directorio de la Corporación Puerto Madero, la empresa que gerencia y planifica los desarrollos urbanos. El jefe de Gabinete PRO, Horacio Rodríguez Larreta, y el nuevo ministro de Espacio Público, Diego Santilli –encargados de concretar los convenios–, ya lo charlaron con Rabinovich y, en esta semana, se formalizará el nombramiento.

Los macristas también planean que el peronista, ex K, Christian Asinelli ocupe el directorio de la Ceamse, la administradora de los residuos urbanos. En el gobierno PRO descuentan que Asinelli aceptará.

A Subterráneos de Buenos Aires S.E., que estudia y concreta planes de expansión de la red de subtes, irá un ex legislador propio: Carlos Araujo. Marcelo Godoy pasará de la Legislatura al Ejecutivo. Ocupará una subsecretaría, bajo la órbita de Rodríguez Larreta. El lopezmurphista Marcelo Meis es otro de los ex diputados que se beneficiarán con los cargos que Macri distribuye a discreción.

Para el ex alcalde Enrique Olivera, distanciado de Elisa Carrió, el macrismo también tiene planes en algún área relacionada con temas de educación.

Un dirigente de la Coalición Cívica, Guillermo Smith, y un ex K, hoy vinculado con Alberto Fernández, Pablo Failde, ocuparán puestos que la ley fundante de la Policía Metropolitana reserva para los partidos de la oposición. Ambos integrarán la denominada Comisión de Seguimiento de las Fuerzas de Seguridad, es decir, de la policía macrista, que, se supone, saldrá a la calle a principios de febrero próximo.

La deferencia macrista hacia los legisladores salientes de la oposición tiene un doble objetivo. Hacia atrás, retribuir una performance parlamentaria amistosa. Para adelante, condicionar con ofrendas a los partidos opositores. La generosidad PRO ya causó algún malestar interno. Un grupo de legisladores macristas se queja, todavía en voz baja, del criterio elegido por el oficialismo. "Al final, contienen más a los de afuera que a los de adentro. Es ridículo", lamentó un diputado macrista, perdedor en la repartija.

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