Macri quiere gravar el blanqueo de capitales

Le vamos a cobrar, claro, si es dinero que se generó en la ciudad de Buenos Aires, tendrá que pagar Ingresos Brutos", dicen con una incierta inocencia en el gobierno porteño. Se refieren, así, a que pasará con los capitales que ingresen al país por el blanqueo que impulsa el Gobierno Nacional.
El jueves, el Senado convirtió en ley el proyecto de ley enviado por el Ejecutivo que incluía el polémico blanqueo de capitales. "Argentina será un paraíso fiscal por unos cuantos años", dijeron en la oposición. En cambio, los oficialistas aseguraron que, como no se toca la ley antilavado, "seguirán rigiendo las mismas normas y controles para evitar el blanqueo de dinero malhabido".

"Si el contribuyente debe algo en lo que hace a la base imponible de la Capital Federal, deberá pagar", dijo Carlos Walter, titular de AGP, la oficina de Rentas de la Ciudad.

El punto es que la ley nacional asegura que a quien "exteriorice" fondos (dinero en el exterior o dentro del colchón) no se le preguntará de dónde provienen esos recursos. Esa función les queda a los bancos, contadores o escribanos como "sujetos obligados a informar", según la ley de lavado, si tiene dudas sobre el origen del dinero.

El gobierno de Mauricio Macri mantiene una relación ríspida con la Nación, que se expresa tanto en los tironeos por las obras públicas en la Ciudad o en la creación de nuevos impuestos. El último eslabón de esa pelea es la discusión por el presupuesto 2009, hoy trabado por la falta de votos del kirchnerismo al proyecto del PRO.

"Pero cobrar Ingresos Brutos a quien no los ha pagado no es una cuestión política, sino que es la ley, que debemos cumplir", dicen en el gabinete macrista.

Un antecedente: el míércoles, el PRO, la Coalición Cívica y los justicialistas no kirchneristas presentaron un reclamo judicial que apunta a anular la ley del blanqueo

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