Macri pide allanar el Ministerio de Justicia y la Policía Federal

Lo hizo al denunciar un complot del Gobierno; dudan sobre el futuro de Chamorro
El gobierno porteño judicializó su teoría del complot. Ayer presentó una denuncia que investiga el juez federal Daniel Rafecas donde señala que el gobierno nacional montó "un operativo" para impedir la puesta en marcha de la policía porteña. Por eso pidió que la Justicia allane el Ministerio de Justicia de la Nación y el Departamento Central de la Policía Federal.

Según esta idea, que esbozó el procurador porteño Pablo Tonelli en la denuncia, la maniobra se puso en marcha con la contratación del abogado Ciro James, quien está preso, procesado por espiar los teléfonos.

Dice la denuncia que James ocultó su condición de auxiliar de inteligencia de la Policía Federal cuando fue contratado en el Ministerio de Educación porteño, donde trabajaba desde hacía un año y medio. Pidió la baja en la fuerza en agosto pasado y en septiembre se anotó para ingresar en la Policía Metropolitana, gracias a la recomendación de su entonces jefe Jorge Palacios, que renunció en medio de un escándalo y luego fue procesado por irregularidades en la investigación de la causa AMIA.

Sin apuntar a nadie, pidió que se determinen responsables de los delitos de "falsedad ideológica de documento público y violación de los deberes de funcionario público e infracción a la ley de inteligencia".

Para sostener la denuncia, el escrito enumera una serie de trabas que tuvo Mauricio Macri para poner en marcha su policía. Aseguró que efectivos de Asuntos Internos de la Policía Federal vigilaban a los candidatos de las fuerzas que se anotaban para pasar a la Metropolitana; que el jefe de la policía de la ciudad, Osvaldo Chamorro, no era recibido por el subjefe de la Federal, Jorge Oriolo; que no pudieron firmar convenios con los Registros de Reincidencia, de las Personas, del Automotor ni con la Dirección de Migraciones, por la negativa del jefe de Gabinete, Aníbal Fernández.

También denunció Macri que el gobierno nacional realizó gestiones en el Ministerio del Interior de Italia para impedir la importación a la Argentina de las pistolas Beretta que usarían los policías porteños y que hubo interferencias de Fabricaciones Militares para que no les proveyeran de las municiones necesarias.

La denuncia de Macri es un contraataque a las acusaciones del gobierno nacional, que sostiene que James en realidad espiaba los teléfonos de Sergio Burstein, familiar de una de las víctimas del ataque contra la AMIA y del empresario Carlos Avila, mientras se desempeñaba con un contratado en el gobierno porteño.

Cruces de llamadas

La Justicia analiza los teléfonos a los que llamó James desde su propio aparato y encontró que se comunicó más de 150 veces con Palacios. Ahora se estudian otras llamadas, y fuentes ligadas a la causa anticiparon que la investigación "puede derivar en grandes sorpresas". Por lo pronto, el ex policía realizó más de 400 llamadas desde las celdas que están ubicadas en el Ministerio de Seguridad, en Parque de los Patricios.

En el macrismo están preocupados por las derivaciones de esta causa y el futuro de la Policía Metropolitana. De hecho, el futuro de Chamorro al frente de esa fuerza está en duda por estas horas y se analiza quién podría reemplazarlo, dijeron fuentes del macrismo. No obstante, otros voceros oficiales del Ministerio de Seguridad lo ratificaron anoche en su cargo.

Ya se alzan críticas en el seno del macrismo por cómo están manejando esta crisis, que parece estar atada a las derivaciones de la causa que tiene a James como único detenido.

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