"Macri y Montenegro mienten todo el tiempo"

La principal víctima de las escuchas instigadas por el espía Ciro James le anticipó a Página/12 que intimará al jefe de Gobierno a que rectifique las acusaciones que hizo en su contra. Macri lo acusó de conspirar para desacreditar a la nueva policía.
Sergio Burstein, blanco de la operación de escuchas ilegales encabezada por el abogado y espía Gerardo Ciro James, intimará al jefe de Gobierno Mauricio Macri a que ratifique o rectifique las acusaciones que hizo la semana pasada en conferencia de prensa, cuando lo involucró a él y su familia en una conspiración para desacreditar a la Policía Metropolitana. Según le adelantó a Página/12, Burstein le enviará hoy una carta documento al líder del PRO, que tendrá 24 horas para corregir sus dichos en una conferencia de prensa con una publicidad similar a la que tuvo la original. Caso contrario, podría ser acusado ante la Justicia por el delito de calumnias. Desde la semana pasada, Macri anuncia una inminente presentación judicial con pruebas sobre la supuesta conjura en su contra, encabezada –según dice– por el gobierno nacional y la Policía Federal. Ayer, una vez más, volvió a postergarlo, sin dar mayores explicaciones.

"Que Mauricio Macri se haga cargo, va a tener que ratificar o rectificar lo que se desprende de sus denuncias –explica Burstein, uno de los familiares de víctimas de la AMIA que más se opusieron a la designación de Jorge "Fino" Palacios al frente de la flamante fuerza de seguridad porteña–. Mi hija y mi mujer me impulsaron a enviarle esta intimación: me decían que no podía dejar que nadie diga que somos policías, que trabajamos para la Federal." Sentado en un café a pocos metros de Tribunales, Burstein razona con Página/12 que "si embarran la cancha es que están preocupados por algo" y sentencia: "Cuando Macri y su ministro de Justicia, Guillermo Montenegro, dicen ‘Buen día’ yo me voy a acostar porque seguro que es de noche".

Burstein fue quien recibió el llamado anónimo que destapó la red de escuchas ilegales a cargo de Ciro James. Como familiar de víctimas del atentado contra la sede de la AMIA, había sido uno de los principales opositores a la designación de Palacios –sospechado de haber encubierto la ‘pista siria’ de la investigación– al frente de la flamante policía porteña. Sin embargo, "esto va mucho más allá de la Jefatura de la Policía, e incluso del gobierno de Macri –sostiene–, esto implica a mucha gente poderosa que durmió mucho tiempo tranquila. No nos olvidemos que en esta causa están procesados Menem, su hermano y de ahí para abajo. Estamos hablando de 85 muertos y 300 heridos".

–¿Cuál cree que es el objetivo de esta operación, entonces?

–El teléfono que pincharon es el que yo usaba para comunicarme con el fiscal Alberto Nisman. No tengo ninguna duda de que buscaban algo que les permita apartarlo de la causa, que les permita romper la causa: eso es porque no tienen con qué defenderse. Y en el gobierno de la ciudad siguen el mismo método, negar siempre todo, sistemáticamente. Montenegro pidió que la investigación la lleve la justicia de Misiones, ya no saben qué hacer. Montenegro no ha dicho la verdad nunca. Les mintió a los diputados cuando negó que en su oficina de fiscal se hubieran instalado cámaras para filmar a los testigos. Si él mismo decía "ponela atrás del placard, que queda bárbaro". Hasta inventó que hay secreto de sumario para no tener que dar explicaciones, cuando le preguntaron por los llamados entre James y Palacios. "No nos consta", dice. Que vaya al juzgado y lea la causa.

–¿Contempla la posibilidad de haber quedado en medio de una operación, sin saberlo?

–Lo que plantean desde el gobierno de la ciudad parece una película: supuestamente hace un año y medio un agente que es un viejo conocido del policía de mayor confianza de Macri entra en el Ministerio de Educación infiltrado por la Policía Federal y la Casa Rosada, pero sin ninguna función útil y con un sueldo de seis mil pesos, está ahí "dormido" durante todo este tiempo y ahora salta todo esto... más que una película de espías parece una comedia, da risa. Es fácil, o bien es un complicadísimo plan de más de dos años de desarrollo que involucra a un montón de personas en distintos lugares, o ellos sabían todo y están mintiendo. La Justicia decidirá cuál es la versión verdadera.

Hernán Del Gaizo es el abogado de Sergio Burstein y quien redactó la presentación contra el jefe de Gobierno porteño. En diálogo con este diario explicó los motivos y las intenciones de esta jugada:

–¿En qué se basa la presentación contra Macri?

–Nosotros repasamos la conferencia de prensa y Macri vincula la denuncia con una conspiración, y la denuncia la hizo la hija de Burstein, que tiene 18 años. A través de esta carta documento le hacemos saber a Macri, a quien no le constan muchas de las cosas que suceden a su alrededor, que esa familia es víctima de las escuchas ilegales. Que Ciro James cobraba seis mil pesos por mes de uno de sus ministerios, desde hace un año y medio. Que ni siquiera el ministro de Educación, Mariano Narodowski, pudo acreditar las tareas que realizaba James en su cartera. Que el subjefe a cargo de la Policía Metropolitana, Osvaldo Chamorro, destacó que eran de su conocimiento los antecedentes de James en la Federal. Y le hacemos saber, por si no leyó La Nación el sábado, que el mismo comisario Palacios, que según Macri es el mejor policía del país, convocó a James para integrar la nueva fuerza.

–¿Cuál es el objetivo de la carta documento?

–Lo incitamos a que se rectifique en 24 horas y con la mayor publicidad posible y si no le iniciaremos una acción civil y penal por calumnias, ya que Macri en sus dichos está involucrando a Burstein y a su hija.

–Macri anunció que hará una denuncia respaldando sus dichos...

–Viene amagando con hacerlo desde el jueves pasado. Eso me suena más a una apretada al juez Oyarbide, a Burstein, a toda la oposición, que a algo serio. Y además así funciona su modus operandi: Macri cuestiona a los jueces por investigar, a la prensa por publicar información, a la oposición por pedir explicaciones y hasta a Burstein por ser víctima.

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