Macri y Kirchner unidos por sus necesidades financieras

El gobierno porteño ya tiene a bancos de primer nivel interesados en la emisión de deuda que hará para financiar subtes y obras de infraestructura social. El éxito de su regreso a los mercados voluntarios, en algún punto está atado a la suerte del canje de deuda que diseña Amado Boudou para enero. Porqué la crisis internacional podría beneficiar al país.
El próximo 15 de enero debería comenzar el canje de deuda que diseñó Amado Boudou, para acordar con los bonistas que siguen en default. Se trata de un proceso que no debería alargarse más allá de marzo y que implica transar los 20 mil millones de dólares que siguen en manos de los denominados holdouts. Según afirmó el banco encargado de la operación (Barclays) el canje tiene garantizado un piso de éxito del 50 por ciento.

Por su parte, fuentes gobierno confirmaron a La Política Online que Economía estima que luego del canje la Argentina podría obtener crédito internacional a una tasa del 9 % en dólares.

Paradójicamente, la incertidumbre que genera el país, podría terminar favoreciendo a la Argentina a la hora de conseguir fondos. Es que en el mundo las tasas se ubican en niveles cercanos a cero (los bonos del Tesoro norteamericano pagan un 0,2 %). O sea, que no hay muchos lugares donde obtener los rendimientos que ofrecerá el país.

No se sabe cuanto tiempo más va a durar esa coyuntura, pero objetivamente, si la Argentina regresa a los mercados con una tasa del 9 %, y además demuestra que va a cumplir sus compromisos (a esto apuntó el anunció de pagar deuda con reservas), no sería extraño que consiga interesados en comprar bonos locales. De hecho, en el gobierno ya imaginan colocar entre 1.000 y 2.000 millones de dólares.

Buenos Aires la niña bonita

Esta ingeniería financiera que empuja el kirchnerismo para tratar de cubrir el creciente desacople que tiene entre un gasto que crece a alrededor del 30 % y unos ingresos que lo hacen al 12 %; indirectamente está incidiendo en el calendario de emisión de bonos que diseña Mauricio Macri para financiar las obras que lo reposicionen en la carrera presidencial.

Es que la Legislatura porteña autorizó a Macri a tomar deuda por 300 millones de dólares para subtes; y por 1.000 millones de pesos para obras de infraestructura social. Además, se permitió a la Ciudad a tomar un crédito de 50 millones de dólares con la Corporación Andina de Fomento, que también se destinará a los subtes.

Fuentes del mercado, confirmaron a La Política Online que hay varios bancos de los más importantes. deseosos de comprar esos títulos porteños. Entre ellos el JP Morgan.

Es que la Ciudad de Buenos Aires tiene incluso mejor calificación que el país, ya que es una de las pocas jurisdicciones que nunca entró en default con sus bonos Tango, ni siquiera en la crisis del 2011, un mérito que nadie le reconoce a Aníbal Ibarra, que en ese sentido mostró una responsabilidad que no exhibieron referentes destacados de la ortodoxia económica.

La palabra de Grindetti

El problema que enfrenta el ministro de Hacienda porteño, Néstor Grindetti, es como conciliar las necesidades de la gestión con la oportunidad financiera. Esto sucede, porque la lógica sería esperar a que la Nación cierre su canje, para así poder salir a los mercados con la expectativa de conseguir dinero a una tasa más baja.

En diálogo con La Política Online, Grindetti explicó que "en principio nosotros queremos iniciar en enero una ronda de consultas con los principales bancos, para conversar sobre las colocaciones que tenemos en vista".

En esa línea, anticipó que las colocaciones "serán voluntarias y en el mercado internacional, porque localmente no hay fondos como para cubrir nuestras necesidades". También confirmó que los títulos se instrumentarán a través de los históricos bonos Tango que diseñó la gestión ibarrista.

Grindetti reconoció que esperar que la Nación cierre su canje puede ser oportuno, pero explicó que "nosotros tenemos un calendario de obras a cumplir, y marzo nos puede quedar un poco lejos".

Las otras provincias también quieren

Son varias las jurisdicciones –no sólo la Ciudad-, las que están prendiéndole una vela al canje de Boudou. En primer lugar la asediada administración Scioli que ya tiene un déficit proyectado para el año que viene de 5.000 millones.

El ministro de Economía bonaerense, Alejandro Arlía, está trabajando en escenarios de emisión de deuda, al igual que varios de sus colegas provinciales. Todo indica que el 2010 muy posiblemente sea el año en que la Argentina regresó a los mercados.

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