Macri destinó más de $24 millones a consultorías externas de obras y servicios que podrían no realizarse

Macri destinó más de $24 millones a consultorías externas de obras y servicios que podrían no realizarse
En 2008 se abrieron más de 50 licitaciones y este año se proyectan gastos por casi 100 millones. Por qué podría ser dinero tirado a la basura.
Durante todo 2008 se abrieron más de cincuenta licitaciones para que empresas privadas ayuden al Estado a organizar servicios o planear obras. En total sumaron al menos 17 millones de pesos y al día de hoy ya fueron adjudicadas por más de casi 8 millones. La mayoría son estudios de factibilidad de obras grandes como autopistas, pasos bajo a nivel o desarrollos pluviales que por la “emergencia financiera” podrían atrasarse o suspenderse. Según datos de la oposición, Macri proyectó para 2009 gastos en consultoría por casi 100 millones frente a los 10 que se gastaron en la gestión de Jorge Telerman.

La oposición lo denunció hasta el cansancio: pedir consultorías es muy PRO. Y más allá de la chicana política, la realidad es que el gobierno de Mauricio Macri destinó en su primer año de gestión millones de pesos en estudios encargados a consultoras privadas. De toda índole, para la mayoría de los ministerios y organismos estatales.

Se trata de estudios servicios de consultoría que oscilan entre los pocos miles de pesos hasta los varios millones. Desde pedidos de ayuda en la coordinación de procesos burocráticos estatales simples hasta complejos estudios del flujo de tránsito o proyectos de obras de infraestructura.

Según un relevamiento realizado por PERFIL sobre los llamados a licitación publicados en el Boletín Oficial en todo 2008, se comprometieron más de 24 millones de pesos sólo en servicios de consultoría externa, de los cuales, como mínimo, 8 millones ya fueron adjudicados a diversas empresas privadas.

Por ejemplo, en octubre del año pasado se llamó a licitación privada para un “estudio de la logística de transporte de tierras y escombros” . La firma que fue preadjudicada, Ingeniería en Relevamientos Viales SA, cobrará $ 150 mil sólo para asesorar al Gobierno porteño en cómo utilizar escombros provenientes de las obras públicas en relleno sanitario en el Río de la Plata. “Es un estudio muy complejo”, se justifican desde el Gobierno porteño al ser consultados por el gasto.

La construcción de la autopista subterránea por debajo de la Av. 9 de Julio, que el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, sueña con anunciar antes de fin de año, es otro buen ejemplo. El Ministerio de Desarrollo Urbano contrató a la empresa Atec SA para que estudie la factibilidad técnica, económica y financiera del proyecto que uniría la autopista Illia con la autopista 9 de Julio Sur mediante un viaducto. La Comuna ya pagó $ 836.510 a la empresa, pero la obra está lejos de comenzar.

Como si fuera poco, el mismo proyecto “faraónico” absorbió otros $ 313.818 en otro estudio: la simulación del tránsito que circularía por la autopista. Así, aunque el proyecto de la autopista, que requeriría al menos US$ 300 millones de inversión total, nunca se realice o se atrase por la crisis financiera que agobia a la Ciudad, el Gobierno ya destinó más de un millón de pesos sólo para su estudio.

“No comprendemos cómo se pueden gastar decenas de millones en consultoría, nosotros casi no manejamos presupuesto en ese sentido”, se queja Jorge Telerman, ex jefe de Gobierno porteño antes de lanzar una crítica a Macri: “Tiene un criterio de incomprensión del funcionamiento del Estado y no entiende que trasladar la lógica empresarial al sector público no funciona. Además, el Gobierno cuenta con mucho personal técnico para hacer esos estudios”.

En todo el aparato estatal porteño trabajan unas 128 mil personas (un 30% más que hace diez años) y sólo en el Ministerio de Desarrollo Urbano –el que más consultorías pide– se emplean más de mil. A pesar de eso, algunos directores de los cuerpos técnicos reconocen que hay personal capacitado pero que “no está a la altura” de muchas de las obras que se encaran. Además confirman la desarticulación de las consultorías con las obras que se inician: “Los estudios que hacemos no necesariamente son obras que se vayan a hacer. La decisión política final depende del jefe de Gobierno”, explica Jorge Sábato, subsecretario de Proyectos de Urbanismo, Arquitectura e Infraestructura del Ministerio de Desarrollo Urbano.

Varios legisladores de la oposición coinciden en señalar el abrupto crecimiento de los gastos en consultoría. Según los últimos tres proyectos de presupuesto, los “servicios especializados”, es decir, las partidas que se pueden destinar a gastos en consultoría, escalaron desde los $ 9.607.767 en 2007 a los $ 97.063.294 presupuestados para 2009.

Para el presidente del bloque K de la Legislatura porteña, también puede haber intenciones ocultas: “Las consultorías son justificables en obras que por su especificidad o maginitud hacen que los recursos humanos estatales sean insuficientes, pero también pueden utilizarse como una caja negra de la política”.

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