Macri desafía al kirchnerismo e impulsa la reforma política y electoral porteña

El jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, decidió sacar provecho del debate instalado por la Casa Rosada para desafiar al kirchnerismo porteño: ordenó a su tropa reimpulsar en la legislatura local una amplia reforma política, que incluya la creación del Código electoral para la Ciudad y la instrumentación de la boleta única.

El debate se retomará hoy a las 15.30 en la Comisión de Asuntos Constitucionales del Palacio deliberativo comunal, que preside el macrista Marcelo Godoy, tras el largo receso por las elecciones y la gripe A.

Con el interés demostrado por el Gobierno nacional para reformar el sistema político, el PRO busca ahora forzar el apoyo de los legisladores K, que en febrero pasado se mostraron reacios a votar la boleta única impulsada por Macri. Esa discusión quedó luego trunca ante el adelanto de las elecciones nacionales y su unificación con las locales. Pero está claro que el macrismo necesitará de los votos de la oposición si quiere llevar adelante su iniciativa en el recinto. Para aprobar cualquier modificación al sistema electoral en la Capital se necesitan los dos tercios del cuerpo legislativo, es decir 40 votos. Y el bloque oficialista porteño que comanda Oscar Moscariello tiene la primera minoría, con 26 legisladores.

La intención es aprovechar el viento de cola para sancionar el Código Electoral propio de la Ciudad -que aún no existe y crearía el Tribunal Electoral porteño- y tres normas fundamentales: la ley de regulación de partidos políticos, el sistema electoral y la del financiamiento de las campañas. Aunque aún no hay proyectos consensuados en la comisión -el análisis se viene dando desde hace meses pero a nivel de los asesores- los principales puntos que propone el PRO se diferencian de la reforma lanzada por la Casa Rosada. Por caso, no se contempla la realización de internas abiertas, obligatorias y simultáneas para los partidos políticos. Según explica Moscariello, el sistema -que funciona en Santa Fe y reemplazó a la polémica Ley de Lemas- le crea una obligación al ciudadano de votar dos veces y no garantiza la transparencia. "Es difícil de controlar que los partidos grandes no se metan en las internas de las fuerzas más chicas", afirma.

Otra de las diferencias tiene que ver con la transparencia del sistema electoral. Mientras que la Casa Rosada no quiere ni oír hablar de la boleta única, el macrismo hará especial hincapié en su implementación. La propuesta consiste en la eliminación de las listas partidarias tradicionales y su reemplazo por una boleta única, en la que figuren los candidatos de todos los partidos autorizados a participar en la elección. El elector deberá marcar con una cruz al postulante que quiera votar.

También se busca regular el financiamiento de las campañas, con la creación de un fondo partidario y la regulación de la contribución privada. "Las iniciativas apuntan al funcionamiento de los partidos políticos como canales naturales de conducción del ciudadano. Queremos que los partidos políticos sean plenamente representados", afirmó Godoy, quien en la última semana mantuvo varias reuniones con el jefe de Gabinete Horacio Rodríguez Larreta para acelerar el debate.

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