Macri defendió a Abel Posse, pero le pidió que se ocupe de la educación

Desde Dinamarca, donde participa de la Cumbre de Cambio Climático, el jefe de Gobierno porteño admitió que su nuevo ministro de Educación tiene un "estilo provocador". La oposición se une para pedir la renuncia del escritor.
El jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, negó hoy que el flamante ministro de Educación, Abel Posse, se encuentre en estado de "observación" luego de las polémicas declaraciones que realizó, pero le pidió que se "centre" en el área para la cual fue convocado.

Macri admitió que Posse tiene un estilo "demasiado provocador" aunque aclaró que el intelectual "no trabajó en la dictadura ni hizo ningún tipo apología antidemocrática" como se lo acusó, y que sus expresiones las hizo por cuenta propia, y no como titular de la cartera educativa porteña.

El jefe de la Ciudad, en contacto con Radio 10 desde Copenhague (Dinamarca), donde se realiza la cumbre sobre el cambio climático, dijo no hacerse "cargo" y no saber "de dónde salió" que la continuidad de Posse estaría en observación, tras sus polémicas intervenciones mediáticas.

Al respecto, aclaró que "el PRO es un espacio pragmático, que convoca a gente que nunca hizo política, de distintos partidos, buscando soluciones" y que no quiere "dar debates con fantasmas del pasado, que no sirve para nada".

El funcionario convocado había hablado de que los Kirchner pretenden destruir, entre otras, la institución militar, y habló de "trotskismo-leninismo" en la política argentina, categorías que se consideran propias de décadas anteriores.

Macri ensayó una tibia defensa de lo declarado por Posse en relación a la ocupación de la calle por parte de manifestantes, al declarar que "el espacio público es el más democrático que tenemos, y no respetar la ley afecta al que menos tiene".

Pero aclaró que "el aporte de él tiene que ver con la educación" y apuntó que el flamante ministro "debería centrarse en por qué la educación pública cayó en los últimos 15 años en franco deterioro".

Ante la andanada de críticas que recibió el funcionario, al que se vinculó con gobiernos militares y la derecha reaccionaria, aseveró que espera "vivir en una Argentina en la que se respete al otro pese a que piense distinto".

Posse, según observó, "planteó un punto de vista sobre el que algunos pueden estar de acuerdo y otros no" aunque consideró: "Puede ser en algunas cosas demasiado provocador".

Pero tomó distancia, al expresar que "lo que dijo, lo dijo como intelectual y pensador independiente, no como ministro de Educación" y, en réplica a las críticas, dijo no compartir "ese nivel de prepotencia intelectual de aquellos que piensan distinto".

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