Macri cruzó la General Paz para calmar a su tropa

Los movimientos políticos en la provincia de Buenos Aires han comenzado a restarle margen a Mauricio Macri. El concepto de gestión, gestión, gestión que el jefe de Gobierno impone como respuesta automática cuando alguien le plantea temas electorales no alcanza para disciplinar a su tropa. Menos para convencer a posibles aliados.
En su entorno lo venían presionando para que diera señales. Ayer, algo tarde comparado con otras fuerzas opositoras, dio la primera: hizo cruzar la General Paz a su Gabinete para que lo oyeran arengar en Vicente López a la dirigencia bonaerense de PRO.

"El año pasado conseguimos más de un millón de votos en provincia. En el que viene hay que ir por mucho más", dijo Macri. Jorge Macri, su primo y jefe de la fuerza provincial, estaba feliz: "Somos una fuerza que no se puede obviar. Lo dicen las encuestas y la construcción que hemos hecho". Jorge Macri y el bloque de diputados son los que vieron frustrado su deseo de ver a Macri con el traje de presidenciable y buscan la revancha en 2011.

"El problema es que para eso no nos alcanza con hablar de baches", razona un diputado de peso, aunque nunca en voz alta, para diferenciarse de la estrategia. Pero hay ataques más virulentos. Mientras Macri estuvo en Italia, en la interna se sacaron chispas.

La movida de ayer en Vicente López apuntó a mostrar las primeras cartas en el territorio más poblado del país y a llevar un poco de calma. Estuvieron Horacio Rodríguez Larreta. Marcos Peña, Néstor Grindetti, Guillermo Montenegro y Mariano Narodowski.

¿Será el primo de Macri quien encabece la lista de diputados? Es una alternativa, pero remota. Hoy por hoy el líder del espacio está seducido por Felipe Solá. En rigor, la seducción es mutua. El ex gobernador habla seguido con los dos Macri y, si se decide a enfrentar al kirchnerismo, tendría el apoyo.

El diálogo con Francisco De Narváez está frío. Se recuerda: fueron socios en octubre y la alianza se rompió apenas meses después. De Narváez se acercó a Eduardo Duhalde y Macri ordenó tomar distancia. Pero si Néstor Kirchner llega a ser candidato, el panorama cambiaría y podrían volver a negociar. Lo mismo si ven crecer demasiado a Margarita Stolbizer.

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