Macri citó a diputados por un escándalo

Una investigación periodística reveló que miembros de Pro votaron en nombre de otros; prometen rever normas y ajustar procedimientos
El jefe de gobierno, Mauricio Macri, pedirá explicaciones a los diputados de su bloque en la Legislatura, después de que una investigación realizada por el diario Crítica de la Argentina revelara que dos diputados porteños votaron dos veces en el debate de una ley en la misma sesión. Lo hicieron una vez en su nombre y, otra, en nombre de sendos compañeros que no estaban sentados en sus bancas.

"Esto está mal y voy a pedir un informe a mi jefe de bancada", dijo Macri a LA NACION en un día cargado de tensión entre los referentes más importantes de Pro.

Los protagonistas de la irregularidad son el jefe del bloque y la diputada oficialistas, Oscar Moscariello y Silvia Majdalani, respectivamente, quienes dieron su voto positivo a un acuerdo de cooperación entre la Capital y la provincia del Chubut. Según se pudo reconstruir, en el momento de la votación sus compañeros del bloque Pro Cristian Ritondo y Daniel Amoroso no estaban en sus bancas y pidieron a viva voz que aquellos presionaran el botón electrónico en su lugar para votar afirmatimativamente.

"Lo único que hemos hecho es facilitar a los compañeros de bloque que estaban a pasos de su banca que emitieran su voto. Nada más. No es una falta de ética; en todo caso, es una interpretación al límite del reglamento", se defendió Moscariello, que reconoció a LA NACION que el reglamento de la Legislatura establece que el voto es personal.

También se denunció otra irregularidad durante la misma sesión: el diputado Guillermo Smith, de la Coalición Cívica, se mantuvo en su banca, pero omitió votar en positivo, en negativo o abstenerse. Es decir, hizo lo que está prohibido por el reglamento que los diputados juran respetar cuando asumen sus bancas.

En el momento de esa irregularidad, se estaba tratando un artículo de la ley de creación del distrito tecnológico en el sur de la ciudad, el que otorgaba una exención impositiva a los call centers . Su opinión era decisiva, ya que el resultado de la votación había quedado empatado (27 a 27). El vicepresidente 1° de la Legislatura, Diego Santilli, cual Julio Cobos en la sesión de la retenciones al campo, debió desempatar. Claro que lo hizo en favor del proyecto oficialista, pero con la agravante de que el empate no era tal, ya que Smith seguía allí, en silencio, habiendo podido definir la cuestión.

Ante el escándalo, Santilli dijo a LA NACION que impulsará la anulación de la ley que convalidó aquel convenio interjurisdiccional, que reunirá a los jefes de bloque para analizar qué se hará con el artículo polémico, que pedirá la intervención de la Comisión de Etica para evaluar el comportamiento de los diputados y que impulsará una reforma del reglamento interno, que, no obstante, no alienta situaciones como ésta como para tener que ser modificado.

"Estoy furioso por esto que pasó en medio del apuro. Como responsable político de la Legislatura, adelanto que voy a pedir la anulación de la votación y la intervención de la Comisión de Etica", dijo Santilli, al caer la noche de ayer.

Según el constitucionalista Andrés Gil Domínguez, "quien tiene que emitir el voto es el diputado por sí; no lo puede hacer ninguna persona en su representación". Respecto del comportamiento de Smith, dijo: "El diputado tiene un mandato popular que le genera derechos y deberes; el deber que tiene es manifestarse en los debates, expresar su voluntad, que es la de sus representados. No puede dar el número a los efectos del quórum y omitir su voto en la discusión parlamentaria que tiene lugar".

"Desprolijidad" y "frivolidad"

En opinión del constitucionalista Daniel Sabsay, lo ocurrido "es una práctica que se presta a desprolijidades, una manera muy frívola de manejar un mandato popular". Sobre el desempate que no era necesario, sostuvo: "Habría que analizar el caso, pero quien integra un quórum no puede dejar de manifestarse; de lo contrario, está ausente".

La bancada oficialista logró que fueran aprobadas casi 70 leyes solicitadas por el gobierno porteño en este año parlamentario. Si bien una veintena son simples ratificaciones de convenios marco firmados por Macri con otros gobiernos e instituciones, varias constituyen normas que impactan sobre la estructura del Estado y la vida cotidiana de los vecinos porteños. Entre las leyes más destacadas figuran la creación de la Policía Metropolitana, la autarquía del Teatro Colón y la autorización para intervenir la obra social de los empleados municipales.

Habrá que esperar la decisión de los diputados acerca de si corresponde o no el futuro análisis de cada una de las normas.

En la memoria

El "diputrucho"

En 1993, un "diputrucho" permitió al PJ en el Congreso Nacional alcanzar el quórum que la oposición le negaba y habilitó así el debate del marco regulatorio para la privatización de Gas del Estado. El intruso era Juan Kenan, colaborador del entonces diputado Julio Samid, a quien ordenaron sentarse en una banca. Siempre se dijo que, de la maniobra, también participaron otros cinco asesores del PJ.

Los "senatruchos"

Cinco años después, llegaron los "senatruchos": fue la inclusión, por la mayoría del PJ, de Hugo Sager (Chaco) y Rubén Pruyas (Corrientes). Las bancas les correspondían a la UCR y al Partido Liberal.

Coimas en el Senado

El supuesto pago de coimas en el Senado para aprobar la reforma laboral durante el gobierno de Fernando de la Rúa salió a la luz a mediados de 2000, cuando el vicepresidente Carlos Alvarez divulgó en una reunión de presidentes de bloque un anónimo en el que se detallaba la maniobra.

Blanqueo de capitales

La oposición en el Congreso Nacional denunció que la ley de blanqueo requerida por el PE se sancionó en forma irregular.

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