Macri busca que los dueños de yates de lujo paguen más impuestos

El gobierno porteño quiere terminar con el alto nivel de evasión en el pago de Patentes para embarcaciones náuticas, que supera el 50%. Se recaudarían $10 millones
El gobierno porteño decidió empadronar de manera compulsiva a las embarcaciones de lujo y yates deportivos que todavía no se pusieron al día con el pago de la tasa de Patentes, un tributo no muy caro y similar al que abonan los automotores.

Se trata de 650 barcos, en su mayoría costosos, distribuidos entre los seis amarraderos que funcionan en Capital Federal y que deben cumplir con el pago de este tributo mas allá de que sus propietarios residan o no en el ámbito porteño.

Para normalizar la situación y reducir el nivel de evasión, en enero la Agencia Gubernamental de Ingresos Públicos (Agip) puso en marcha un operativo de relevamiento mediante el cual se detectaron 1.200 embarcaciones amarradas en el Club Universitario de Buenos Aires, el Yatch Club Puerto Madero, el Centro Naval, Puerto Norte, Liceo Naval Almirante Brown y el Yatch Club Argentino.

De esa cantidad, solo 201 barcos se encontraban empadronados y pagaban la patente. El resto no cumplía con sus obligaciones impositivas.

Hoy, a ocho meses de iniciado el procedimiento y de haber sido notificados todos quienes se encontraban en mora, la Agip logró que otros 350 propietarios de embarcaciones se pusieran al día de manera voluntaria. El resto continúa sin acercarse al organismo recaudador que dirige Carlos Walter.

Para terminar con esta situación, esta semana se publicará en el Boletín Oficial de la Ciudad de Buenos Aires una resolución de la Agip destinada a empadronar ‘de oficio’ a las 550 embarcaciones que siguen sin abonar la tasa de Patentes.

Como el Código Fiscal establece que para calcular la cuota del tributo hay que tener en cuenta el valor asegurado que demuestra el propietario según su póliza, la Agip solicitó a las compañías aseguradoras que le informen sobre la cantidad de embarcaciones que tienen como clientes y cuáles son los montos de cada póliza.

La intención es establecer un régimen de información semestral que regirá para las compañías de seguros, mutuales y cooperativas que presten cobertura y aseguren embarcaciones deportivas y de recreación radicadas en Capital. Deberán completar una declaración jurada con la información sobre las pólizas de seguros extendidas en el semestre calendario.

Una vez procesada esta información el organismo recaudador porteño emitirá las boletas y se las enviará a la residencia de los propietarios de las embarcaciones. Lo que todavía no está definido es si se les reclamarán deudas anteriores o deberán comenzar a pagar desde agosto.

De todos modos, la cuota varía según el costo del barco. La Agip cobra una suma fija por categorías de valor, más una alícuota por el excedente del piso de cada categoría. Por ejemplo, una embarcación valuada en $ 160.000 debe pagar $ 3.500 por la base fija que es de $ 140.000, y otros $ 650 por el 3,2% que se suma como excedente de categoría. Es decir, la cuota anual será de $ 4.140 al año.

Según números de la Agip, la deuda global que se busca cobrar llega casi a $ 10 millones. Además, se quieren sumar otros $ 3 millones por año a las arcas fiscales de la Ciudad que se recaudarán con el pago a término de Patentes.

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