Macri aumenta impuestos a propiedades en barrios beneficiados por obras públicas

La medida apunta a cobrar más a inmuebles que incrementen su valuación gracias a los planes del gobierno porteño orientados al mejoramiento de la infraestructura pública
Los vecinos de la Ciudad de Buenos Aires que se vean beneficiados con planes de mejoramiento de sus barrios dispuestos por el gobierno porteño tendrán que pagar más de ABL cuando reciban la próxima boleta del tributo que grava el valor fiscal de los terrenos y las propiedades.

La medida fue establecida para actualizar la base valuatoria de los inmuebles porteños en función de una serie de obras que decida encarar la administración de Mauricio Macri y que terminen por generar un beneficio económico a los propietarios de los terrenos.

Los aumentos comprenderán a inmuebles ubicados cerca de donde se inaugurará una plaza, o donde habrá nuevas calles peatonales y bulevares, o se construirán playas de estacionamiento. Sus propietarios deberán hacer frente a revalúos que oscilarán entre el 2,5% y el 15%, al igual que quienes residan en viviendas linderas a una línea ferroviaria con planes de contar con viaductos bajo nivel o de someterse a un soterramiento.

La decisión fue plasmada en el Decreto 376/09 publicado el 29 de abril en el Boletín Oficial con las firmas del propio Macri, del jefe de Gabinete, Horacio Rodriguez Larreta, y del ministro de Hacienda, Néstor Grindetti.

En el documento el gobierno porteño estable un esquema de revaluación del padrón inmobiliario con el objetivo de mantener actualizada la base de datos de los gravámenes que pesan sobre las viviendas, atento a un relevamiento realizado por la Administración Gubernamental de Ingresos Públicos (AGIP).

"Se torna imperioso modificar la base valuatoria de los inmuebles cuando se realizan obras públicas y privadas que los beneficien directamente", se explica en el decreto.

Este razonamiento también es utilizado para explicar el incrementar que sufrirá el ABL cuando se modifiquen normas urbanísticas que permitan aumentar la superficie a edificar de un terreno ya sea mediante cambios o excepciones al denominado Factor de Ocupación Total (FOT). En este caso, las subas van del 5% al 60%.

De hecho, fuentes del gobierno porteño explicaron que el espíritu del decreto está orientado a incrementar la presión fiscal sobre quienes saquen provecho de un cambio en el código de edificación más que sobre quienes se beneficien de mejoras en la vía pública como pueden ser la peatonalización de una calle, la creación de plazas o parques o la realización de obras que agilicen el transporte.

También aclararon que, en todos los casos contemplados en la norma, las modificaciones tributarias sólo se aplicarán sobre la valuación del terreno, dejando de lado el componente impositivo de la superficie construida que figura en la boleta de ABL.

A modo de ejemplo sostuvieron que si un terreno tiene un valor fiscal de $ 100.000 y la vivienda construida sobre esa superficie cuesta otros $ 100.000, la suba impositiva no se aplicará sobre los $ 200.000 finales, sino sobre el precio del terreno. De hecho, el decreto aclara que el importe anual que se recaude por estas modificaciones no podrá ser nunca superior al 1% del valor de mercado del inmueble.

Además, la medida no tiene efecto retroactivo, por lo cual los comercios y viviendas ubicadas a lo largo de la calle Reconquista no tendrán que abonar un ABL más caro por haberse convertido esa calle céntrica en peatonal. Tampoco lo deberán hacer los vecinos de Palermo donde se ensancharon las veredas para comodidad de los dueños de bares y restaurantes con actividad en ese barrio.

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