Macri apuesta al subte

Mauricio Macri planea escapar en subte de la trama de espías que desgasta al gobierno PRO. Hoy, la Legislatura porteña tratará, y seguramente aprobará, un proyecto que envió el alcalde para endeudar a la Capital por 380 millones de dólares y, así, ampliar las líneas del subte A, B y H. Macri apunta a que su gobierno deje una marca en la ciudad y, de paso, a consolidar su estatus de presidenciable ante las elecciones de 2011.
El gobierno PRO calcula que, a fines de 2010, ya podrá exhibir algunas obras terminadas: la extensión de la línea A hasta la estación Nazca y la B, hasta Villa Urquiza. Será una compensación muy parcial de la inolvidable promesa electoral de Macri, aquella de "si ganamos, nuestra gestión construirá 10 kilómetros de subte por año". Como sea, en el gobierno PRO especulan que la ampliación del subte servirá para retomar la iniciativa política, diluir el affaire Ciro James y darle argumentos más concretos a Macri para pelear la presidencia en 2011.

La Legislatura tratará hoy el proyecto que autoriza al Ejecutivo porteño a endeudarse por 380 millones de dólares para hacer las obras. A los 26 legisladores macristas se les sumarán los votos de algunos bloques de la oposición, como la Coalición Cívica y los ex kirchneristas de Identidad Porteña.

En resumen, los macristas conseguirán los 31 votos para promulgar su ley. El primer paso lo dieron ayer, cuando la Comisión de Presupuesto le dio un despacho favorable. "Confío en que vamos a conseguir los votos. Es una buena oportunidad porque ahora se está abriendo el mercado de capitales para países emergentes. En ese contexto, podremos colocar bonos. La ley, además, implica un gesto político fuerte para apuntalar al gobierno", admitió el legislador Álvaro González, presidente de la Comisión de Presupuesto. El proyecto le permitirá al Gobierno PRO endeudarse por hasta 80 millones de dólares con la Corporación Andina, un organismo de crédito multilateral al que la Argentina está asociada. El monto se devolverá en un plazo mínimo de ocho años. Además, autoriza al macrismo a endeudarse o emitir bonos por hasta 300 millones de dólares para obras. Según fuentes del Ministerio de Hacienda porteño, ya hay "varios bancos interesados y que hablan en inglés". Es que la Ciudad de Buenos Aires nunca entró en default y es, según el argot de los economistas, "un sujeto de crédito muy atractivo". O sea, es un buen negocio para los bancos internacionales. Para poder endeudarse sin el aval que la Nación (léase, del kirchnerismo) le venía negando, el Ejecutivo debió conseguir que la Legislatura le aprobara otra ley. Y así lo hizo, la semana pasada, cuando los diputados porteños votaron por retirar su adhesión de la Ciudad a la Ley de Responsabilidad Fiscal Nacional. Desde entonces, con el mero visto bueno de la Legislatura, el gobierno porteño podría endeudarse. En Hacienda aseguran que en 2010 ya tendrán cerrados los acuerdos. Y que, en marzo mismo, arrancará la ampliación del subte y de las chances presidenciales de Macri.

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