Macri acarició a los radicales en Olivos, en semana tensa

Macri acarició a los radicales en Olivos, en semana tensa

Tres reuniones en la quinta presidencial animaron a la UCR que llevó apoyo al Gobierno después de críticas light. Misterioso, el Presidente recibió a solas y sin contarlo a Ernesto Sanz. Otra mesa, convocó a cúpulas.

Una jornada radical, ocurrió ayer en la quinta presidencial de Olivos, con reuniones que aplacaron las horas previas a la jornada, en las cuales los aliados del PRO dispararon, tibios, algunas críticas. El propio Alfredo Cornejo -titular del Comité nacional- quien fue comensal en una mesa chica que se dio cita en la quinta al mediodía , lanzó que era necesario bajar más rápido la inflación. Fue tras la cumbre radical del martes donde hubo, claro, más. 

En otro tema, fue el diputado Mario Negri (le tocó concurrir a la reunión de la tarde por Olivos) el disparador de la renuncia de Valentín Gilligan, el exfuncionario al que se le descubrió una cuenta en Andorra sin declarar. Fue, Negri, el primero en poner en un tuit que el exsubsecretario debía apartarse y luego lo siguieron otros, también de la Coalición Cívica, que no fue de la partida.

Almuerzo

En ese clima, se reunieron al mediodía y por primera vez en el año, los referentes de los partidos. Por el Pro, Humberto Schiavone y el secretario general del PRO y jefe de la Legislatura porteña, Francisco Quintana. Del lado UCR, Cornejo -que más tarde sería orador principal junto al Presidente-, Gerardo Morales y José Cano, en una mesa de lomo y puré, agua mineral y café, que contó con la presencia de Marcos Peña y ya con la comida iniciada, se sumó el ministro Rogelio Frigerio, quien mantiene la relación estratégica con los gobernadores y allí había dos en la mesa. Se trató de temas variados, apuntando a la necesidad de regresar a la "mesa de los martes", es decir a reuniones periódicas para coordinar actividades y acordar, dado el caso, discursos comunes. No hubo tv encendida para mirar la marcha que protagonizó Hugo Moyano, a la que parte del Gobierno consideró "inocua" y con asistentes pagos para la ocasión. Pero allí no se tomó ninguna decisión, en definitiva, ya que faltan las conversaciones en la misma sintonía con la aliada clave del Gobierno, Elisa Carrió, más ahora que tiene un delegado de su tropa trabajando en la jefatura de ministros de la Casa Rosada, como es Fernando Sánchez.

Después, con cita a las 18.30, un lote mayor de radicales, incluidos los que ya estaban en Olivos, aguardó una reunión con el propio Mauricio Macri. Entre otros, llegaron a Olivos Mario Negri, el gobernador de Corrientes, Gustavo Valdés, el titular del interbloque de senadores nacionales de Cambiemos, Luis Naidenoff; el intendente de Santa Fe, José Manuel Corral, y el exmandatario correntino, Ricardo Colombi. 

Raconciliación

Pero Macri, casi en secreto se tomó media hora antes del encuentro para mantener otra cita con un radical, también, esta vez Ernesto Sanz, quien parecía ya alejado de la Coalición que animó a conformar, ya que no participaba en reuniones desde hace un año. "Gestiones de reconciliación", dijeron algunos invitados que, aunque no lo vieron en Olivos, aseguran que estuvo allí..

"El radicalismo es plenamente Cambiemos, no lo vemos de afuera, tenemos que aportar cosas e influir en la agenda con temas populares y propuestas superadoras", resumió Cornejo tras el encuentro.

La última vez que el Presidente se había reunido con la cúpula de la UCR fue en enero del año pasado. Les convidó una cena y por entonces el titular del partido era José Corral.

La reunión con Macri fue esencialmente protocolar , inclusive no duró más de media hora, en la cual los radicales le aseguraron apoyo cerrado a Cambiemos, mientras el Presidente, les habló de las dificultades por las que atraviesa el Gobierno y de lo necesario que es que la "gente comprenda que tiene que hacer un esfuerzo".

Si faltaba algo, el día se condimentó con la realización de la primera reunión de la nueva conducción de la UCR, donde también tuvo un protagónico Cornejo y de la que participaron Morales, Rafael Pascual y Federico Storani. Combinaron tener mayor participación en Cambiemos y en un largo documento señalaron que la UCR se "autodefine legítimamente como un partido clave dentro de la estructura de Cambiemos y entiende que su responsabilidad institucional, a esta hora, nace del mandato conferido por el voto de la ciudadanía". 

El mendocino además aseguró allí que "el radicalismo tiene que cambiar el chip de estar más cómodo como oposición" y que "el radicalismo es plenamente Cambiemos, no lo vemos de afuera, tenemos que aportar cosas e influir en la agenda con temas populares y propuestas superadoras".

A la salida, hubo corrillos, claro como suelen tener esos encuentros. Algunos hablaron de lo inoportuno del apresuramiento de otros, que después de la cumbre radical del martes, animaron la reelección de Macri, mientras que la discusión es entre los que sostienen que "se debe armar un oferta electoral y después ver quién es el candidato".

"Si arrancamos así ¿dónde terminamos?" , reflexionó uno de los radicales que participó de la foto de ayer.

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