Macri no abandona su proyecto presidencial, pero le pone freno a un lanzamiento

No saldrá nunca de su boca el sorprendente repertorio de Carlos Reutemann para hablar de su candidatura presidencial 2011. Pero no tiene apuro en lanzar su proyecto nacional. Mauricio Macri prefiere por estos días ponerle el termómetro a la coyuntura política, antes de embanderarse en el discurso de candidato a la Casa Rosada. ¿Hasta cuando? ‘Hasta que el escenario lo aconseje‘, lo interpretan en su entorno, mientras anotan como prioridad de agenda los temas de gestión de la Ciudad y la transición parlamentaria hasta el 10 de diciembre
El termómetro, que seguirá trabajando a full en los próximos días, le marca ahora a Macri un momento poco propicio para instalar la idea de un lanzamiento, frente a la avanzada kirchnerista en el Congreso y a las evidencias de que el propio Néstor Kirchner asoma decidido a pelear su lugar en la grilla de aspirantes a suceder a Cristina. ‘El Gobierno está otra vez ’chavizado’‘, decían anoche alrededor de la jefatura porteña, para graficar que al PRO no le conviene ahora una guerra electoral anticipada, que le haría el juego al oficialismo.

Contra los rumores recientes, Macri no estaría evaluando quedarse a pelear la reelección en la Ciudad en 2011, como le acaba de aconsejar su ex compañera de fórmula Gabriela Michetti. ‘No hay dudas sobre eso. Fue una opinión de Gabriela, que no es la opinión de Mauricio‘, dijo a El Cronista un influyente dirigente de PRO, aunque cuidando de no reabrir heridas.

En el macrismo creen que la indefinición de Reutemann y la instalación de Kirchner como candidato del PJ terminarán llevando agua al molino de Unión-PRO. Pero la promesa de un armado nacional todavía deberá esperar una forma definitiva. Está en preparación una mesa nacional, en la que podrían estar sentados, entre otros dirigentes, José Torello (titular del PRO), Esteban Bullrich, el peronista Cristian Ritondo y el bonaerense Jorge Macri. Pero las invitaciones van sin apuro. Mientras tanto, las encuestas corren igual que los consejos del ecuatoriano Jaime Durán Barba, de paso por Buenos Aires.

El objetivo: medir el posicionamiento de Macri en la opinión pública y el perfil político que deberá ir adoptando esa fuerza de cara a lo que viene. En base a eso se definirá la estrategia política para el armado en cada provincia. Por lo pronto, es seguro que Unión-PRO será un bloque unificado en el Congreso y que la alianza con Francisco de Narváez seguirá siendo referente en la provincia de Buenos Aires.

No es un momento fácil para la oposición. Un conocido consultor que prefirió preservar su nombre, tiene números en carpeta que algunos dirigentes conocen y otros sospechan. Según esas cifras, los principales referentes de la oposición, entre los que se cuentan Elisa Carrió y Julio Cobos, por ejemplo, vienen sufriendo un desgaste de su imagen positiva incluso desde antes de la elección del 28 de junio. Sólo Cobos logró recuperar puntos en julio, pero volvió a caer en agosto.

Las cifras no indican que el Gobierno K esté mejor en las preferencias, pero sí que la oposición no está logrando aún capitalizar el triunfo electoral. Por eso hay quienes comienzan a ensayar fórmulas ‘multipartidarias‘ para 2011, y otros prefieren parar la pelota y rearmar el equipo. Para Macri, primero hay que comprobar cómo se llega a diciembre

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